El conflicto laboral entre los médicos y el Gobierno hondureño vuelve a elevar la tensión. El Colegio Médico de Honduras (CMH) lanzó un ultimátum de 72 horas para que las autoridades cumplan los compromisos adquiridos y resuelvan los atrasos salariales que afectan a profesionales que trabajan en el sistema público de salud.
La advertencia quedó plasmada en un comunicado suscrito por el presidente del gremio, Samuel Santos, en el que la Junta Directiva sostiene que la paciencia de los médicos se agotó y que la estabilidad laboral y la dignidad de los profesionales no pueden convertirse en materia de negociación.
El reclamo ocurre después de varios meses de reuniones y acuerdos entre el CMH y representantes del Ejecutivo. El gremio sostiene que los compromisos alcanzados el 19 de agosto de 2026 todavía no han sido ejecutados en los términos establecidos, pese a que las autoridades habían anunciado mecanismos para comenzar a solventar las obligaciones pendientes.
Uno de los puntos que genera mayor presión es la deuda salarial. La problemática no es nueva: durante el año, el CMH ha denunciado que centenares de médicos bajo modalidades de contrato, interinato y descentralización han permanecido durante meses sin recibir sus remuneraciones. En julio, la Secretaría de Salud reconocía que algunos profesionales acumulaban hasta siete meses sin salario.
El pliego de demandas también incluye la aplicación inmediata del nuevo salario base y la escala nacional, así como la apertura de negociaciones para establecer una nueva estructura salarial conforme al Estatuto del Médico Empleado. A esto se suma la exigencia de reintegrar a los galenos que, según el gremio, fueron separados injustificadamente de sus puestos.
Entre los beneficios laborales pendientes figura igualmente el descanso profiláctico de 21 días para médicos del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS). Los profesionales también reclaman que la Secretaría de Finanzas certifique y desembolse pagos retroactivos correspondientes al IPC, bienales y cesantías para médicos jubilados, además de acelerar la formalización de contratos.
La dirigencia médica exige asimismo garantías frente a traslados geográficos que considera arbitrarios y plantea revisar el Decreto 47-2020, con el propósito de fortalecer la protección laboral del personal sanitario. El antecedente inmediato muestra que varias de estas demandas ya habían provocado acciones gremiales: en junio, los médicos suspendieron temporalmente las asambleas informativas después de alcanzar acuerdos con el Gobierno.
Ahora el CMH advierte que el escenario puede volver a complicarse. Si al concluir las 72 horas las autoridades no presentan una respuesta ejecutiva y verificable, la organización anunció que convocará asambleas informativas progresivas en los hospitales de todo el país, sin descartar el escalamiento de las medidas de presión. La situación podría afectar nuevamente la prestación de algunos servicios, mientras ambas partes buscan evitar una nueva confrontación en el sistema sanitario público.

