La Secretaría de Energía (SEN) oficializó la estructura de precios de los combustibles que regirá en Honduras desde el lunes 24 de agosto de 2026, con un comportamiento desigual entre los distintos derivados del petróleo. La actualización contempla rebajas en la gasolina superior, pero incrementos en la regular, el diésel, el queroseno y el GLP vehicular.
Para los conductores de Tegucigalpa, el galón de gasolina superior quedará en L138.62, después de una reducción de 50 centavos. En San Pedro Sula, el nuevo valor será de L134.63, lo que representa una disminución de 59 centavos respecto a la semana anterior.
La gasolina regular, en cambio, seguirá una trayectoria distinta. Su precio ascenderá a L128.60 por galón en Tegucigalpa y L124.75 en San Pedro Sula, por lo que los usuarios deberán asumir un incremento en ambas ciudades.
El mayor impacto de la nueva estructura se concentra en el diésel, combustible ampliamente utilizado por el transporte de carga, pasajeros, maquinaria y distintas actividades productivas. En la capital pasará a L141.28, tras un aumento de L3.14, mientras que en San Pedro Sula alcanzará L137.37, con un incremento de L3.02.
El queroseno también registrará un aumento desde el inicio de la nueva semana. En Tegucigalpa el galón tendrá un precio de L124.38, luego de subir L1.79; en la zona norte llegará a L120.36, con una variación de L1.70.
En contraste, el GLP doméstico mantendrá su precio, gracias al mecanismo de apoyo económico temporal aplicado por el Gobierno. El GLP vehicular sí tendrá una pequeña alza de nueve centavos, ubicándose en L48.43 en Tegucigalpa y L44.90 en San Pedro Sula.
Las diferencias entre los precios de ambas ciudades responden, entre otros elementos, a los costos de transporte y logística que forman parte del cálculo utilizado para establecer los valores internos. La estructura hondureña se actualiza semanalmente mediante el sistema de precios de paridad de importación.
Los nuevos valores llegan después de varias semanas de movimientos importantes en los carburantes. Durante el primer semestre de 2026, los precios habían experimentado fuertes aumentos y posteriormente comenzaron a registrar reducciones, aunque el diésel y otros derivados volvieron a mostrar presión alcista.
El comportamiento de los combustibles también tiene relevancia para la economía nacional porque las variaciones del diésel pueden trasladarse gradualmente a los costos del transporte y de actividades que dependen de maquinaria, mientras los cambios en las gasolinas inciden directamente en el gasto de los conductores.
La SEN mantiene el esquema de Apoyo Económico Temporal para determinados combustibles, una medida destinada a amortiguar parte del impacto de los precios internacionales sobre los consumidores hondureños. El GLP doméstico, en particular, continúa protegido mediante este mecanismo.
La nueva estructura estará vigente desde el lunes 24 hasta el domingo 30 de agosto de 2026. La actualización confirma que los consumidores enfrentarán una semana de contrastes: habrá un pequeño alivio para quienes utilizan gasolina superior, pero mayores costos para quienes dependen del diésel y el queroseno.