La Ceiba, Atlántida.— Cinco días después del asesinato de Dereck Isaac McNeil James en Roatán, equipos especializados de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) localizaron y capturaron en La Ceiba a un hombre señalado preliminarmente por las autoridades como supuesto responsable del crimen. El detenido fue identificado como Jeremías Ávila Dilbert, de 30 años, originario de Roatán y residente en La Ceiba.
La captura se produjo durante un operativo ejecutado en el barrio El Dorado de La Ceiba, luego de varias diligencias de investigación y labores de rastreo realizadas por la Policía. De acuerdo con los reportes oficiales, los agentes recopilaron indicios que permitieron ubicar al sospechoso fuera de Roatán, donde se produjo el ataque que terminó con la vida de McNeil.
McNeil fue asesinado a tiros el lunes 17 de agosto de 2026, cuando se desplazaba en su vehículo por Roatán. Según la información preliminar divulgada sobre el caso, el abogado había dejado a su hijo en un centro educativo y posteriormente fue interceptado por individuos que se movilizaban en una motocicleta; tras recibir los disparos, salió de su automóvil en busca de ayuda, pero murió a consecuencia de las heridas.
El crimen adquirió especial repercusión debido a que McNeil era considerado testigo protegido dentro de las investigaciones relacionadas con la desaparición de Angie Samantha Peña, ocurrida en Roatán el 1 de enero de 2022. La víctima también se desempeñó como abogado y anteriormente ocupó el cargo de secretario del Juzgado de Paz de Roatán.
Desde las primeras horas posteriores al homicidio, la Policía abrió diferentes líneas investigativas para establecer el móvil. Una de las hipótesis preliminares divulgadas por las autoridades apuntaba a una posible enemistad personal relacionada con una persona a la que McNeil habría representado legalmente; sin embargo, la propia Policía ha advertido que esa posibilidad aún debe ser confirmada y que no se descartan otras líneas de investigación.
La captura de Ávila Dilbert constituye el primer resultado público de las pesquisas por el asesinato, pero el caso permanece abierto. La Policía Nacional ha señalado que todavía trabaja para identificar a cada una de las personas que pudieron intervenir en el ataque, incluyendo posibles autores materiales y quienes eventualmente hayan participado en su planificación.
El expediente también mantiene especial atención sobre la condición de McNeil como testigo protegido. Días antes de la captura, familiares de Angie Peña habían denunciado públicamente que otras personas vinculadas con información sobre el caso estarían recibiendo amenazas, situación que volvió a generar cuestionamientos sobre las condiciones de seguridad para quienes aportan información en investigaciones criminales de alto impacto.
Tras su detención, Jeremías Ávila Dilbert será puesto a disposición de las autoridades competentes para que se determine su situación jurídica. La acusación policial no constituye por sí misma una sentencia y corresponderá al Ministerio Público presentar los elementos de prueba ante los tribunales para que se establezca la responsabilidad que legalmente corresponda.
Mientras tanto, los equipos de investigación continúan trabajando sobre los indicios recopilados en Roatán y otras diligencias destinadas a reconstruir la forma en que se produjo el ataque. La prioridad de las autoridades es establecer quién ejecutó directamente el asesinato, quiénes pudieron colaborar y cuál fue el verdadero móvil detrás de la muerte del abogado.
El asesinato de McNeil ha dejado además una nueva interrogante alrededor del caso Angie Peña, una investigación que permanece abierta más de cuatro años después de la desaparición de la joven. Con la primera captura relacionada con el homicidio, las autoridades buscan ahora avanzar hacia la identificación de todos los involucrados y determinar si el crimen tuvo alguna relación con el conocimiento que McNeil poseía como testigo protegido.