TEGUCIGALPA, HONDURAS.— El incremento de las precipitaciones vuelve a colocar bajo atención a las zonas vulnerables del Distrito Central, donde más de 600 mil personas habitan en sectores considerados de alto riesgo. La Alcaldía Municipal mantiene monitoreo sobre 763 barrios y colonias susceptibles a inundaciones, deslizamientos, derrumbes y desprendimientos de material.
El director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos, Julio Quiñónez, explicó que la vigilancia se concentra especialmente en lugares donde confluyen laderas inestables, suelos saturados y proximidad a ríos o quebradas. Entre los puntos que requieren mayor atención figuran la franja norte de Tegucigalpa y las faldas de El Picacho, donde las lluvias pueden incrementar la posibilidad de movimientos de tierra.
La amenaza también alcanza a comunidades asentadas alrededor del río Choluteca y varios de sus afluentes. Las autoridades identifican entre los sectores bajo observación a zonas próximas a los ríos San José y Chiquito, así como las quebradas El Sapo y La Salada. El Reparto, Guillén y Canaán aparecen entre los sectores vigilados, mientras que en Comayagüela figuran comunidades como Iberia y Rafael Leonardo Callejas.
Las lluvias registradas durante el fin de semana ya dejaron emergencias en distintos puntos de la capital. Según reportes municipales, se atendieron más de 15 sitios y se registraron afectaciones vinculadas con inundaciones, entre ellas incidentes en Hato de Enmedio. En uno de esos casos, la acumulación de basura y un vehículo atravesado en una alcantarilla obstaculizaron el flujo del agua.
La situación mantiene en alerta a los equipos de respuesta porque la humedad acumulada puede aumentar la inestabilidad de los terrenos. Quiñónez señaló que las autoridades continúan evaluando el comportamiento de las precipitaciones y advirtió que nuevos episodios de lluvia podrían generar más incidentes, particularmente en las áreas que ya presentan condiciones de vulnerabilidad.
La Alcaldía sostiene que las obras de prevención y mitigación forman parte de una estrategia más amplia para reducir los riesgos. Este año, la AMDC informó una inversión superior a 750 millones de lempiras en proyectos de mitigación, incluyendo dragado de cauces, construcción de cunetas, cajas puente y muros de contención, aunque las autoridades también reconocen que la respuesta depende de la colaboración ciudadana.
En ese contexto, el llamado municipal vuelve a centrarse en evitar que los desechos terminen en tragantes, cunetas, ríos y quebradas. La obstrucción de los sistemas de drenaje puede dificultar la evacuación del agua y agravar las inundaciones, por lo que se recomienda a los habitantes de zonas vulnerables mantenerse atentos a los avisos oficiales y reportar condiciones que puedan representar peligro.
Por otra parte, el proyecto de estimulación artificial de lluvias que prepara la Secretaría de Agricultura y Ganadería no contempla vuelos directamente sobre la capital. Los responsables del programa han señalado que se evitarán sobrevuelos sobre el Distrito Central por razones de seguridad, mientras que la intervención está dirigida principalmente a zonas agrícolas y áreas afectadas por el déficit hídrico. El programa contempla hasta 20 vuelos sobre una cobertura proyectada de 2.3 millones de hectáreas y depende de que existan nubes con condiciones atmosféricas adecuadas.