TEGUCIGALPA, HONDURAS.— La atención a las necesidades de las comunidades rurales y la recuperación del orden en las vías públicas forman parte de las acciones impulsadas por la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), bajo la administración del alcalde Juan Diego Zelaya, quien este lunes realizó una gira por Yaguacire y Concepción de Río Grande.
Durante el recorrido, Zelaya acompañó las jornadas de distribución de agua potable destinadas a familias de estos sectores, en el marco de la emergencia hídrica que afecta a la capital. La AMDC ha informado que, mediante UMAPS, mantiene un plan de abastecimiento con carros cisterna para las zonas que enfrentan mayores dificultades de suministro.
Uno de los puntos destacados de la visita fue la aldea Concepción de Río Grande, donde se supervisó la entrega del techo de la Escuela Dionisio Herrera, centro educativo que atiende a 46 niños. La obra busca proporcionar mejores condiciones para el desarrollo de las actividades escolares y proteger a estudiantes y docentes de las condiciones climáticas.
Las obras no se limitaron al ámbito educativo. En Yaguacire también se entregó el techo de la Capilla San Antonio de Padua, como parte de un programa municipal que contempla 12 techos, de los cuales 11 ya han sido concluidos en diferentes comunidades del Distrito Central.
Mientras estas acciones avanzaban en las aldeas, equipos de la AMDC y la Policía Municipal realizaron un operativo en la salida a Olancho para retirar vehículos abandonados y unidades deterioradas que permanecían en la vía pública. La medida forma parte de los esfuerzos de recuperación de espacios y ordenamiento urbano; anteriormente, la municipalidad había anunciado un plan para retirar alrededor de 80 toneladas de chatarra y vehículos abandonados en distintos puntos de la capital.
Con estas intervenciones, la administración municipal busca combinar la respuesta a la emergencia por falta de agua con acciones de infraestructura, limpieza y orden vial. La AMDC también ha llamado a los ciudadanos a reportar vehículos abandonados en sus barrios y colonias para facilitar su identificación e intervención, en una estrategia que pretende recuperar espacios públicos y mejorar la movilidad en Tegucigalpa y Comayagüela.