TEGUCIGALPA, HONDURAS.— La sequía que golpea a Honduras alcanzó este miércoles un nuevo nivel de preocupación luego de que la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) declarara Alerta Roja en 75 municipios, medida que comenzó a regir desde las 11:00 de la noche del martes 18 de agosto y que permanecerá vigente por tiempo indefinido. La decisión responde al deterioro de las condiciones meteorológicas asociadas al fenómeno de El Niño.
La emergencia se concentra principalmente en seis departamentos: Francisco Morazán, Choluteca, El Paraíso, La Paz, Valle y Comayagua. De los 75 municipios en máxima alerta, 23 corresponden a Francisco Morazán, 16 a Choluteca, 13 a El Paraíso, 10 a La Paz, nueve a Valle y cuatro a Comayagua. Entre las zonas afectadas figuran territorios del llamado Corredor Seco, donde numerosas comunidades dependen directamente de las lluvias para disponer de agua y sostener sus actividades productivas.
El problema no se limita a los municipios bajo Alerta Roja. COPECO también colocó 71 municipios en Alerta Amarilla y 88 en Alerta Verde, por lo que un total de 234 de los 298 municipios del país permanecen bajo algún nivel de vigilancia por la sequía. Los reportes técnicos señalan que el retraso de la temporada lluviosa ha provocado déficits acumulados de precipitación de entre 100 y 200 milímetros, mientras las temperaturas registradas entre marzo y agosto se han situado entre 0,5 y 1 grado Celsius por encima de los valores habituales.
Los efectos ya alcanzan directamente a las comunidades y al sector productivo. La reducción de las fuentes de agua compromete el consumo humano y animal, mientras los cultivos enfrentan pérdidas y una mayor posibilidad de deterioro si las precipitaciones no se normalizan. Apenas dos días antes de la declaratoria, COPECO había advertido que la situación podía empeorar y que varias zonas podrían necesitar semanas de lluvia para comenzar a recuperarse.
Ante este escenario, los municipios afectados deberán identificar sus necesidades prioritarias y utilizar recursos de sus presupuestos para responder a la emergencia, especialmente en las áreas bajo Alerta Roja y, cuando corresponda, Amarilla. El viceministro de COPECO, Nelson Márquez, señaló que la institución mantiene evaluaciones en las zonas afectadas, mientras las autoridades llaman a hacer un uso responsable y racional del agua. La evolución de las lluvias será determinante para establecer cuánto tiempo permanecerá Honduras bajo este nivel de emergencia.