HONOLULU.— Tres huracanes simultáneos han convertido al Pacífico norte en el centro de atención meteorológica internacional, aunque no forman un único sistema ni están concentrados directamente sobre Hawái. El Centro Nacional de Huracanes (NHC) mantiene vigilancia sobre Lowell, Karina y Marie, mientras el Centro de Huracanes del Pacífico Central sigue particularmente de cerca la evolución de Lowell, situado varios cientos de kilómetros al sur de las islas hawaianas.
La mayor preocupación está puesta actualmente en Lowell, que este jueves alcanzó la categoría 4 en la escala Saffir-Simpson. A las 11:00 de la mañana, hora de Hawái, el ciclón presentaba vientos máximos sostenidos de aproximadamente 140 millas por hora (220 km/h) y una presión central de 945 milibares. Su centro se encontraba a unos 750 kilómetros al suroeste de Hilo, mientras avanzaba hacia el oeste a unos 17 km/h.
Aunque no existen por ahora vigilancias ni advertencias costeras para Hawái, las autoridades meteorológicas han pedido a la población mantenerse atenta a la trayectoria de Lowell. El pronóstico contempla que el sistema continúe desplazándose hacia el oeste durante los próximos días, reduzca gradualmente su velocidad y posteriormente pueda girar hacia el noroeste y norte durante el fin de semana. El NHC advierte además que el oleaje generado por el huracán puede provocar condiciones peligrosas para bañistas y corrientes de resaca.
Mientras Lowell se aproxima desde el sur, Karina avanza desde el este de Hawái. El huracán se encontraba a unos 1,830 kilómetros al este de Hilo y registraba vientos máximos de aproximadamente 105 mph (165 km/h), desplazándose hacia el oeste. Los pronósticos indican un debilitamiento gradual durante las próximas 48 horas, aunque todavía podría conservar intensidad de huracán durante uno o dos días.
El tercer integrante de esta inusual configuración es Marie, que se encuentra considerablemente más alejado del archipiélago hawaiano. El ciclón estaba aproximadamente a 705 kilómetros al suroeste del extremo sur de Baja California y registraba vientos máximos de 90 mph (150 km/h). Su trayectoria era hacia el oeste-noroeste y, de acuerdo con el NHC, podría experimentar cierto fortalecimiento antes de comenzar a debilitarse durante el fin de semana.
La coincidencia temporal de los tres sistemas adquiere mayor relevancia debido al estado excepcionalmente cálido del océano Pacífico. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) confirmó este jueves que El Niño está firmemente establecido y prevé que continúe fortaleciéndose hasta alcanzar una intensidad muy fuerte hacia finales de 2026. La organización calcula además una probabilidad cercana al 100 % de que el fenómeno persista hasta febrero de 2027.
El Niño puede favorecer una mayor actividad ciclónica en el Pacífico central y oriental debido a las condiciones oceánicas y atmosféricas que genera. La OMM ya había advertido que las aguas excepcionalmente cálidas del Pacífico tropical pueden alimentar huracanes durante el verano boreal, mientras el fenómeno modifica simultáneamente los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del planeta. Sin embargo, la intensidad de El Niño por sí sola no permite determinar exactamente qué impacto tendrá en una región específica.
Por ahora, Hawái no enfrenta un impacto directo confirmado de los tres huracanes, pero la situación exige vigilancia permanente, especialmente por la evolución de Lowell. La presencia simultánea de tres ciclones tropicales en el Pacífico constituye un episodio meteorológico extraordinario y se produce mientras el océano registra condiciones térmicas excepcionales. El escenario podría traducirse en fuertes oleajes, corrientes peligrosas y cambios rápidos en las condiciones marítimas, por lo que las autoridades mantienen bajo observación la evolución de cada sistema y, particularmente, el rumbo que adopte Lowell durante los próximos días.