SAN PEDRO SULA, HONDURAS.— La entrega de maquinaria pesada a los gobiernos locales representa, para la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), un paso hacia una mayor descentralización de las obras públicas en Honduras. El ministro Aníbal Ehrler destacó que las alcaldías podrán disponer de equipos propios para atender caminos, emergencias, necesidades relacionadas con el agua y zonas productivas.
La primera fase del programa comenzó este viernes con 126 máquinas destinadas a 81 municipalidades, entre ellas 58 retroexcavadoras, 51 motoniveladoras y 17 tractores de oruga. La inversión inicial ronda los 18 millones de dólares, dentro de un proyecto cuya inversión global asciende a 178 millones 096 mil 658.20 dólares.
Ehrler sostuvo que la iniciativa responde a una demanda que durante años han planteado los alcaldes: contar con equipo suficiente para ejecutar directamente obras de infraestructura en sus territorios. El programa busca que los municipios tengan mayor capacidad para intervenir caminos secundarios y terciarios, apoyar la actividad productiva y reaccionar con mayor rapidez ante situaciones de emergencia.
El funcionario atribuyó parte del ahorro obtenido en la adquisición a las negociaciones realizadas directamente con fabricantes internacionales. Según la información divulgada por el Gobierno, estas gestiones permitieron conseguir los equipos entre 25 % y 30 % por debajo de los precios de mercado, además de incorporar condiciones de garantía y respaldo técnico.
Uno de los componentes que acompañará la entrega es el mantenimiento de la maquinaria. Los equipos tendrán, de acuerdo con lo anunciado, mantenimiento preventivo durante cuatro años o 4,000 horas de operación, además de mano de obra y seguro contra daños, condiciones que pretenden reducir la carga financiera para las municipalidades durante el período inicial de utilización.
El alcance del proyecto trasciende el primer grupo de alcaldías. La planificación gubernamental contempla dotar progresivamente de maquinaria a los 298 municipios del país; documentos oficiales del programa establecen que las alcaldías serán beneficiarias mediante convenios destinados a regular el uso, mantenimiento, control y rendición de cuentas de los equipos.
La maquinaria también ha sido vinculada con la respuesta a la crisis de sequía que afecta a distintas regiones. La Secretaría de Finanzas informó que algunos de los municipios priorizados podrán utilizar los equipos en la construcción de reservorios y obras de cosecha de agua, además del mantenimiento de caminos no pavimentados.
La dimensión financiera del programa ya había sido incorporada en la planificación gubernamental. Un informe oficial de avances del primer semestre reportó una inversión de 3,500 millones de lempiras en maquinaria para los 298 municipios, mientras que la política de descentralización pretende fortalecer la infraestructura vial y productiva desde los gobiernos locales.
Otro elemento previsto es la supervisión del uso de los equipos mediante telemetría, mecanismo que permitirá monitorear su operación. El control adquiere especial relevancia debido al tamaño de la inversión y al compromiso de que las máquinas sean utilizadas para obras que beneficien directamente a las comunidades y no para fines particulares.
La entrega fue respaldada por autoridades del Ejecutivo y del Congreso Nacional. El presidente legislativo, Tomás Zambrano, destacó que las primeras asignaciones se realizaron con participación de alcaldes de distintos partidos políticos y señaló que la legislación que dio paso al programa contempla una distribución sin discriminación partidaria.
Para las autoridades, el reto ahora será convertir la entrega de los equipos en resultados visibles: mejores caminos, mayor capacidad para enfrentar emergencias, apoyo a productores y obras destinadas a enfrentar la escasez de agua. La maquinaria representa una transferencia importante de capacidad operativa hacia los municipios, pero su impacto dependerá de la planificación, mantenimiento, supervisión y transparencia con que sea utilizada.