La evolución del fenómeno El Niño vuelve a encender las alertas meteorológicas en Sudamérica. El meteorólogo uruguayo Nubel Cisneros advirtió que el país y otras zonas del continente podrían atravesar durante los próximos meses un período marcado por la inestabilidad atmosférica, con episodios de lluvias abundantes y fenómenos de mayor intensidad.
Cisneros señaló que las primeras señales de este escenario podrían manifestarse desde el próximo lunes, jornada para la que pronosticó “lluvias importantes” sobre Uruguay. El especialista explicó que no se trataría de un episodio aislado, sino de parte de un patrón atmosférico que, según su análisis, podría mantenerse durante buena parte de los próximos meses.
La advertencia del meteorólogo coincide con una actualización especialmente relevante de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA). El organismo informó que El Niño continúa fortaleciéndose y elevó a más de 90 % la probabilidad de que se presente un evento muy fuerte durante el otoño y el invierno boreal de 2026-2027.
Más llamativo aún resulta el pronóstico de intensidad. Para el período octubre-diciembre de 2026, la NOAA calcula un 69 % de probabilidad de que el fenómeno alcance niveles históricos, definidos como una anomalía de al menos 2,5 grados Celsius en su indicador de referencia, superando potencialmente la intensidad de los episodios registrados desde 1950.
El calentamiento del Pacífico ya presenta señales importantes. Durante julio, la temperatura superficial en sectores del Pacífico ecuatorial oriental registró anomalías superiores a 2 °C, mientras que el índice Niño-1+2 alcanzó +2,9 °C. La NOAA también detectó una importante acumulación de calor debajo de la superficie oceánica, evidencias que apuntan a un fortalecimiento del acoplamiento entre el océano y la atmósfera.
Cisneros utiliza la expresión “Niño Godzilla” para referirse a lo que considera un episodio excepcionalmente intenso. Sin embargo, la denominación no corresponde a una categoría oficial de la NOAA: se trata de una expresión utilizada coloquialmente para describir eventos extraordinarios. La agencia estadounidense, por su parte, advierte que una mayor intensidad de El Niño aumenta la probabilidad de determinados impactos, pero no garantiza que todas las regiones experimenten las mismas condiciones.
El escenario sudamericano podría ser particularmente desigual. Mientras algunas áreas pueden recibir precipitaciones superiores a lo habitual, otras podrían experimentar períodos secos, calor extremo o variaciones importantes de temperatura. Cisneros puso como ejemplo las condiciones invernales registradas en la Patagonia argentina, donde zonas turísticas como Bariloche y Villa La Angostura han registrado importantes nevadas, ilustrando la diversidad de efectos que puede producir un patrón climático de gran escala.
La evolución de El Niño será seguida de cerca durante las próximas semanas, especialmente porque los modelos internacionales apuntan a un fortalecimiento hasta finales de 2026. Para Uruguay y otros países sudamericanos, la advertencia implica mantener vigilancia sobre lluvias intensas, posibles inundaciones, temperaturas extremas y cambios en los patrones atmosféricos, mientras las autoridades meteorológicas continúan actualizando sus pronósticos a medida que se aproxima el período de mayor intensidad previsto.
