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Nuevo sismo de magnitud 5.8 vuelve a sacudir el Pacífico y se siente en Honduras
Un movimiento telúrico de magnitud preliminar 5.8 fue registrado frente al Pacífico centroamericano, a unos 113 kilómetros al suroeste de Amapala. El evento ocurrió horas después de otro sismo de magnitud 5.5 que había sido percibido en Honduras, El Salvador y Nicaragua. Las autoridades mantienen vigilancia y descartaron, según la evaluación disponible, una amenaza de tsunami.
Por EL REPORTERO HONDURAS
Publicado en 13/08/2026 16:59
Mundo

Un nuevo movimiento telúrico volvió a poner en alerta a la población del sur de Honduras. El sismo fue localizado en aguas del océano Pacífico, aproximadamente 113 kilómetros al suroeste de Amapala, departamento de Valle, de acuerdo con el boletín preliminar difundido por la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco).

Los datos preliminares sitúan el fenómeno en las coordenadas 12.5 grados de latitud norte y 88.30 grados de longitud oeste, a una profundidad aproximada de 28 kilómetros. El epicentro también fue calculado a unos 214 kilómetros al suroeste de Tegucigalpa.

Uno de los elementos que llamó la atención de las autoridades es la cercanía temporal con otro evento sísmico registrado el miércoles. La noche del 12 de agosto, un movimiento de magnitud 5.5 —estimado en 5.7 por el observatorio salvadoreño— sacudió la zona frente a las costas de El Salvador y fue percibido también en territorio hondureño y nicaragüense.

Aquel sismo ocurrió alrededor de las 6:30 de la tarde y tuvo su epicentro frente a la costa del departamento salvadoreño de Usulután. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) lo situó inicialmente en magnitud 5.5 y a una profundidad cercana a 56.8 kilómetros, mientras el Ministerio de Medio Ambiente de El Salvador reportó una magnitud de 5.7.

Pese a la intensidad de ambos movimientos, los primeros balances disponibles no reportaban personas fallecidas, heridas ni daños materiales de consideración asociados al sismo del miércoles. Las autoridades de los países donde fue percibido mantuvieron el monitoreo para identificar eventuales afectaciones posteriores.

La ubicación del nuevo evento también es relevante por tratarse de una zona con elevada actividad tectónica. El Pacífico centroamericano forma parte de una región donde interactúan diferentes placas, una dinámica que explica la frecuente ocurrencia de terremotos frente a las costas de Honduras, El Salvador y Nicaragua.

En el caso hondureño, el sector de Amapala y el golfo de Fonseca se encuentra particularmente expuesto a movimientos originados mar adentro. Por ello, los organismos especializados mantienen vigilancia sísmica y analizan las características de cada evento antes de determinar si existe algún riesgo adicional para las comunidades costeras.

Uno de los primeros aspectos evaluados después del movimiento fue la posibilidad de que pudiera producirse un tsunami. Según la información difundida por Copeco, el Centro de Asesoramiento de Tsunamis para América Central (CATAC) realizó una evaluación y simulación en tiempo real, descartándose una amenaza de tsunami para la región.

El monitoreo corresponde principalmente al CENAOS, dependencia de Copeco encargada de dar seguimiento a fenómenos atmosféricos, oceanográficos y sísmicos. El centro mantiene productos específicos de sismología y seguimiento de eventos para apoyar la evaluación de riesgos en Honduras.

La sucesión de movimientos ocurre además en un momento de especial sensibilidad para Centroamérica. El sismo del miércoles se produjo mientras la región seguía con atención las consecuencias del terremoto registrado en Colombia, aunque no existe evidencia de que ambos acontecimientos estén directamente relacionados. Los eventos ocurren en diferentes zonas tectónicas y no deben presentarse como una sola secuencia sísmica.

Las autoridades recomiendan mantener la calma, pero también recordar las medidas básicas de prevención ante un terremoto: identificar previamente lugares seguros, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer durante una sacudida y contar con una mochila de emergencia. Después de un movimiento fuerte, es importante verificar las condiciones de la vivienda antes de regresar a zonas potencialmente afectadas.

Por ahora, el dato más importante es que no se ha informado de una emergencia mayor ni de víctimas relacionadas con estos movimientos en Honduras. Sin embargo, debido a la actividad sísmica registrada durante las últimas horas en el Pacífico centroamericano, las autoridades continúan vigilando cualquier nuevo evento y las posibles réplicas que pudieran presentarse.

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