La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) continúa enfrentando una compleja situación financiera al registrar pérdidas cercanas a los 40 millones de lempiras diarios, mientras la reforma a la Ley General del Subsector Eléctrico permanece en discusión en el Congreso Nacional. Así lo confirmó este martes el gerente de la estatal, Guillermo Peña Panting, quien insistió en que la transformación del sector es indispensable para garantizar la sostenibilidad de la institución.
Durante una entrevista en una emisora nacional, el funcionario explicó que la empresa ha logrado avances importantes mediante la reducción de gastos operativos, la disminución del personal supernumerario, la reorganización financiera y la reducción de parte de sus compromisos económicos. No obstante, reconoció que estas medidas representan únicamente una solución parcial frente a los problemas estructurales que enfrenta la ENEE.
Peña Panting señaló que la verdadera recuperación dependerá de la aprobación de la reforma energética, la cual, según dijo, permitirá modernizar el mercado eléctrico, fomentar una mayor competencia y crear condiciones para ofrecer energía más competitiva. A su juicio, estos cambios fortalecerán el clima de inversión y favorecerán el crecimiento económico del país.
El titular de la estatal también advirtió que la falta de una oferta energética eficiente limita la expansión de las empresas hondureñas y dificulta la llegada de nuevos proyectos de inversión, ya que en algunas zonas no existe capacidad suficiente para atender la creciente demanda de energía requerida por el sector productivo.
La reorganización de la ENEE forma parte de las prioridades impulsadas por el Gobierno del presidente Nasry Asfura, que ha reiterado el llamado a las distintas bancadas del Congreso Nacional para alcanzar consensos que permitan aprobar la reforma. Las autoridades sostienen que cada día de retraso representa un incremento en las pérdidas económicas de la empresa y una mayor carga para las finanzas del Estado.
El gerente enfatizó que postergar las decisiones estructurales solo profundizará la crisis financiera de la institución. "Mientras no tomemos las decisiones difíciles, seguiremos enfrentando este problema, y lo que continuará creciendo no solo será la deuda, sino también la presión sobre las finanzas públicas del Estado debido a la deuda que actualmente mantiene la empresa", manifestó.

La iniciativa de reforma busca establecer reglas claras para el funcionamiento del mercado eléctrico, fortalecer la eficiencia operativa de la ENEE, mejorar la transparencia en el sector y garantizar un suministro energético más competitivo que contribuya al desarrollo económico y a la atracción de nuevas inversiones.
Especialistas del sector energético han señalado en diferentes ocasiones que la modernización del sistema eléctrico constituye uno de los principales desafíos para Honduras, debido al impacto que los costos de la energía tienen sobre la competitividad empresarial, la inversión y el crecimiento de la economía nacional.