Offline
Publicidad
Nueva York honra a las víctimas del 11-S a 25 años de los atentados: “sus nombres siguen siendo pronunciados”
Estados Unidos conmemoró este viernes el 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 con ceremonias en Nueva York, el Pentágono y Pensilvania. En la Zona Cero, familiares leyeron los nombres de las 2,977 personas asesinadas en 2001 y de las seis víctimas del atentado de 1993, mientras un nuevo momento de silencio recordó a quienes han muerto posteriormente por enfermedades relacionadas con la exposición al polvo tóxico
Por EL REPORTERO HONDURAS
Publicado en 11/09/2026 20:34
Mundo

Nueva York volvió este viernes a detenerse frente a las dos enormes fuentes que ocupan el lugar donde alguna vez se levantaron las Torres Gemelas. Allí, familiares, sobrevivientes, autoridades y ciudadanos participaron en la ceremonia central por el 25.º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001, una jornada marcada por el silencio, la memoria y la lectura de los nombres de las víctimas.

La ceremonia comenzó a las 8:46 de la mañana, hora en que el vuelo 11 de American Airlines impactó contra la Torre Norte. A partir de ese momento se sucedieron los tradicionales momentos de silencio correspondientes a los principales acontecimientos de aquella mañana y, posteriormente, familiares comenzaron a pronunciar uno por uno los nombres de quienes murieron en los ataques.

El homenaje incluyó los nombres de 2,977 personas asesinadas el 11 de septiembre de 2001, además de las seis víctimas del atentado contra el World Trade Center ocurrido en 1993. La lectura se prolongó durante aproximadamente cuatro horas y tuvo un significado especial para una nueva generación de familiares, incluidos jóvenes que nacieron después de los atentados y nunca conocieron personalmente a sus seres queridos.

Entre los asistentes estuvieron el vicepresidente JD Vance y los expresidentes Joe Biden, Barack Obama, George W. Bush y Bill Clinton. El presidente Donald Trump no acudió a la ceremonia de Nueva York; participó en cambio en el acto conmemorativo realizado en el Pentágono, donde se recordó a las 184 personas que murieron cuando el vuelo 77 de American Airlines impactó contra el edificio.

En Nueva York, el protagonismo correspondió nuevamente a las familias. Una de ellas, Terry Strada, viuda de una víctima, rompió momentáneamente el tono establecido para reclamar al Gobierno estadounidense una revisión de su relación con Arabia Saudita y exigir respuestas sobre las acusaciones que las familias han planteado durante años. Strada forma parte de un grupo de familiares que mantiene una demanda contra el Gobierno saudí, que ha negado cualquier participación en los ataques.

La presencia del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, también estuvo rodeada de controversia. Sectores conservadores habían cuestionado su participación debido a su condición de primer alcalde musulmán de la ciudad, pero Mamdani defendió su asistencia como un acto institucional para honrar a las víctimas, siguiendo la tradición de sus predecesores.

Uno de los elementos nuevos de la ceremonia fue un séptimo momento de silencio dedicado a las personas que murieron durante los 25 años posteriores como consecuencia de enfermedades vinculadas a la exposición al polvo y otros contaminantes liberados tras el derrumbe de las Torres Gemelas. El reconocimiento refleja que las consecuencias sanitarias del 11-S continúan décadas después del ataque.

El impacto sobre los equipos de emergencia ha sido especialmente profundo. El Departamento de Bomberos de Nueva York perdió 343 integrantes el propio 11 de septiembre, mientras que más de 600 bomberos adicionales han muerto posteriormente por enfermedades relacionadas con las labores de rescate y exposición en la Zona Cero, según cifras citadas por Reuters a partir de registros del FDNY.

Para los sobrevivientes y veteranos de los servicios de emergencia, la memoria no se limita a una ceremonia anual. Los nombres de los compañeros fallecidos permanecen en estaciones, placas y memoriales, mientras los miembros más antiguos de los cuerpos de emergencia transmiten sus historias a quienes ingresan posteriormente. Esa cadena de testimonios busca impedir que la distancia generacional convierta a las víctimas en simples cifras.

Precisamente, uno de los grandes desafíos del aniversario número 25 es transmitir el significado del 11-S a quienes eran demasiado pequeños para recordarlo o todavía no habían nacido. El 9/11 Memorial & Museum ha advertido sobre esta brecha generacional, mientras educadores y familiares insisten en que detrás de cada nombre existía una persona con familia, amigos, trabajo y proyectos.

Un cuarto de siglo después, el 11 de septiembre continúa siendo mucho más que una fecha de duelo estadounidense. Los atentados desencadenaron la llamada “guerra contra el terrorismo”, las invasiones de Afganistán e Irak, cambios profundos en los sistemas de seguridad y vigilancia y una transformación de la política exterior de Washington. Este aniversario, además, ocurre en medio de la actual guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, conflicto que Trump y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, vincularon durante su ceremonia en el Pentágono con la lucha contra el terrorismo.

Comentarios
¡Comentario enviado exitosamente!

Más noticias

Chat Online