El conflicto entre el Colegio Médico de Honduras (CMH) y las autoridades sanitarias sube nuevamente de intensidad. La organización gremial mantiene su estrategia de asambleas informativas y ha colocado sobre la mesa un amplio pliego de demandas que incluye asuntos laborales, salariales y relacionados con la organización del sistema público de salud.
Entre las principales exigencias figura el cese inmediato de los despidos y el reintegro de los médicos separados de sus puestos, además de la firma de contratos con gestores y la regularización de interinatos correspondientes al período de julio a diciembre. El gremio también reclama que los médicos contratados con mayor antigüedad sean considerados para su nombramiento.
El componente salarial ocupa uno de los lugares centrales en el reclamo. El CMH exige el pago de los sueldos pendientes en todas las modalidades de contratación, así como el reajuste correspondiente al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y al bienio 2026. De acuerdo con el presidente del gremio, Samuel Santos, el listado manejado por la organización contabiliza 1,315 médicos con salarios pendientes, algunos de ellos con varios meses de atraso.
La demanda también alcanza al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), donde los médicos reclaman el cumplimiento de las vacaciones profilácticas de 21 días y el pago de salarios atrasados, IPC y bienio al personal de nuevo ingreso. A esto se agrega la petición de una bonificación para los médicos jubilados y el reintegro de profesionales que se encontraban con licencia de estudios.
En materia presupuestaria, el Colegio Médico reclama que el Presupuesto General de la República destine el 12 % a la Salud Pública, además de un incremento de la base salarial para los médicos residentes de las diferentes especialidades. También pide el cumplimiento de compromisos pendientes contemplados en el Acuerdo 47-2020.
La convocatoria incluye además demandas relacionadas con la estructura y funcionamiento del sistema sanitario. El gremio plantea la centralización de las Redes Descentralizadas de Salud y solicita la contratación de médicos suficientes para cubrir períodos de vacaciones y evitar que los pacientes queden sin atención. Esta última petición refleja que, pese al conflicto laboral, el CMH contempla mantener la cobertura de los servicios esenciales.
Mientras el Colegio Médico mantiene sus medidas de presión, la Secretaría de Finanzas ha argumentado que los desembolsos a los profesionales están vinculados a la regularización de los contratos. Sin embargo, la explicación no ha permitido cerrar la disputa: el gremio continúa exigiendo una respuesta concreta para los médicos que ya prestaron sus servicios y todavía esperan recibir sus remuneraciones.
El Colegio Médico ha establecido que las emergencias y áreas críticas deben continuar funcionando, por lo que solicitó a los responsables de esos servicios programar el recurso humano necesario para garantizar la atención de los pacientes. La disposición busca que la participación de los médicos en las asambleas no implique dejar desprotegidos los servicios esenciales.
La convocatoria forma parte de una escalada de acciones que el gremio viene desarrollando durante septiembre. El CMH ya había advertido que mantendría las asambleas ante el incumplimiento de compromisos previamente establecidos, mientras medios nacionales reportan que los médicos han continuado atendiendo las emergencias durante las jornadas de protesta.
Con 16 puntos de exigencia, el conflicto dejó de concentrarse únicamente en los salarios atrasados y ahora abarca contratación, estabilidad laboral, presupuesto, condiciones para residentes, derechos de jubilados y reorganización del sistema sanitario. El desenlace dependerá de la capacidad del Gobierno y del gremio para alcanzar acuerdos verificables que permitan normalizar las actividades sin poner en riesgo la atención de los pacientes.