La historia de Farah Hamed terminó esta semana en Gaza, casi 23 años después de que fuera detenido por Israel por su presunta participación en una serie de ataques armados. Las autoridades israelíes confirmaron que el miembro del ala militar de Hamás murió en un ataque de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) en Gaza, en una operación basada, según el Shin Bet, en información de inteligencia.
Hamed había sido condenado a cadena perpetua tras ser vinculado con una célula de Hamás que operaba en la zona de Silwad, en Cisjordania. De acuerdo con el Shin Bet, entre los hechos que se le atribuyen figuran ataques con armas de fuego ocurridos entre 2002 y 2003, incluido el asesinato de civiles y militares israelíes. Entre las víctimas estuvo Shalom Har-Melech, esposo de la actual legisladora Limor Son Har-Melech.
Uno de los episodios que marcó su expediente ocurrió en agosto de 2003, cuando un ataque contra un vehículo dejó muerto a Har-Melech y gravemente herida a su esposa, quien se encontraba embarazada. El Shin Bet también relacionó a Hamed con un ataque ocurrido en octubre de ese mismo año en Ein Yabrud, en el que murieron tres soldados de las FDI: Elad Polak, Roi Yaakov Solomon y Erez Idan.
Pese a la condena, Hamed recuperó la libertad en 2011, cuando Israel y Hamás concretaron el histórico intercambio por Gilad Shalit. El soldado israelí había permanecido más de cinco años en cautiverio y fue liberado a cambio de 1.027 prisioneros palestinos, entre ellos personas condenadas por delitos graves. Hamed fue trasladado a Gaza como parte de aquel acuerdo.
Según la versión de los organismos de seguridad israelíes, su liberación no significó el abandono de sus actividades dentro de Hamás. El Shin Bet sostiene que después del canje continuó vinculado al brazo militar de la organización y participó en el reclutamiento y dirección de operativos para promover ataques en Cisjordania. Hamás, por su parte, lo describió tras su muerte como un “comandante y combatiente” de las Brigadas Al Qassam.
La muerte de Hamed fue anunciada inicialmente por fuentes vinculadas a Hamás y posteriormente confirmada por organismos de seguridad israelíes. The Times of Israel informó que el ataque ocurrió en la ciudad de Gaza y que la operación cerró, desde la perspectiva israelí, un expediente que permanecía abierto desde los atentados de la Segunda Intifada. El episodio vuelve a poner sobre la mesa una de las cuestiones más controvertidas de los intercambios de prisioneros: qué ocurre cuando personas liberadas regresan a actividades armadas.