Tegucigalpa, 23 de julio de 2026. Un juez con jurisdicción nacional resolvió dictar auto de formal procesamiento con la medida cautelar de prisión preventiva contra Dayan Josué Amador Flores, de 35 años, conocido con el alias de "Chichote", quien enfrenta un proceso penal por el delito de extorsión en perjuicio de testigos protegidos. De acuerdo con las investigaciones policiales, el imputado sería presunto integrante de la Pandilla 18.
La resolución fue emitida tras la audiencia inicial celebrada el 22 de julio, durante la cual el Ministerio Público presentó diversos elementos de prueba recopilados por la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET). El órgano jurisdiccional consideró que existen indicios suficientes para que el acusado continúe el proceso bajo la medida de prisión preventiva, mientras que la audiencia preliminar quedó programada para el próximo 17 de agosto de 2026 a las 9:30 de la mañana.
Las diligencias investigativas establecen que Amador Flores fue detenido en un operativo ejecutado por agentes especializados de la DAET en la colonia La Cañada, en Tegucigalpa. Según el expediente, al momento de la captura presuntamente realizaba el cobro de dinero producto de extorsiones dirigidas a transportistas, comerciantes y propietarios de distintos negocios de Tegucigalpa y Comayagüela.
Las autoridades sostienen que el sospechoso habría participado durante aproximadamente tres años en actividades vinculadas con este delito. Su presunta función consistía en exigir pagos periódicos a propietarios de unidades del transporte urbano e interurbano, así como a dueños de pulperías, llanteras y otros establecimientos comerciales, utilizando amenazas telefónicas, intimidaciones y otros mecanismos de presión para obligar a las víctimas a entregar dinero.
Durante la operación policial también fueron decomisados dinero en efectivo y un teléfono celular. De acuerdo con la Policía Nacional, el efectivo será incorporado como evidencia dentro del proceso, mientras que el dispositivo móvil será sometido a un análisis forense para identificar posibles comunicaciones, contactos y vínculos con otros integrantes de la estructura criminal.
Tras su detención, el acusado fue remitido al Ministerio Público, institución que presentó el requerimiento fiscal por el delito de extorsión. Posteriormente fue puesto a disposición del juzgado competente, que resolvió mantenerlo en prisión preventiva mientras avanzan las distintas etapas del proceso judicial.

La extorsión continúa siendo uno de los delitos de mayor impacto en Honduras, afectando especialmente al sector transporte y al comercio. De acuerdo con informes del Ministerio Público y de la Policía Nacional, las estructuras criminales recurren a amenazas, llamadas telefónicas y otras formas de coerción para exigir pagos ilegales, generando pérdidas económicas y afectando la seguridad de miles de ciudadanos.
La Policía Nacional informó que la DAET continuará ejecutando operaciones de inteligencia e investigación para combatir las redes dedicadas a la extorsión y exhortó a la ciudadanía a denunciar este tipo de hechos de manera confidencial a través de la línea 143. Las autoridades reiteraron que la colaboración ciudadana resulta clave para fortalecer las investigaciones, judicializar a los responsables y desarticular las organizaciones criminales dedicadas a este delito.