El calendario electoral salvadoreño quedó formalmente activado con la convocatoria realizada este 30 de septiembre por el Tribunal Supremo Electoral (TSE). La jornada del 28 de febrero de 2027 reunirá en una misma fecha las elecciones presidenciales, legislativas y municipales, de acuerdo con la planificación oficial del organismo electoral.
Para esa fecha están previstos 582 cargos de elección popular, entre ellos la Presidencia y Vicepresidencia de la República, 60 diputaciones propietarias y sus respectivos suplentes, además de autoridades municipales. El diseño electoral concentra en una sola jornada procesos que anteriormente se desarrollaban en momentos diferentes.
La candidatura de Nayib Bukele constituye uno de los principales elementos de esta contienda. El mandatario se inscribió como precandidato de Nuevas Ideas en junio y posteriormente el partido desarrolló sus internas para definir las postulaciones de cara a 2027. De concretarse su candidatura presidencial, buscará permanecer en el poder durante un tercer período consecutivo.
El escenario electoral actual es consecuencia directa de las reformas constitucionales aprobadas por la Asamblea Legislativa el 31 de julio de 2025. Los cambios modificaron el período presidencial de cinco a seis años, eliminaron la segunda vuelta y permitieron la reelección presidencial inmediata sin la restricción que anteriormente establecía la Constitución.
Además, la reforma incorporó una disposición transitoria que adelantó el final del actual período presidencial. El mandato iniciado el 1 de junio de 2024, que originalmente debía concluir en 2029, terminará el 1 de junio de 2027 para permitir que las elecciones presidenciales, legislativas y municipales queden sincronizadas.
Otro componente relevante será la participación de los salvadoreños residentes fuera del país. El TSE ha establecido mecanismos de votación electrónica para la diáspora y su calendario contempla tanto el voto remoto por internet como modalidades de votación electrónica presencial.
La participación del electorado en el exterior también tendrá incidencia en la elección legislativa. El TSE informó que los salvadoreños residentes fuera de El Salvador podrán participar en la elección de diputados, dentro del nuevo esquema electoral que incorpora la representación de la diáspora en la Asamblea Legislativa.
Con la convocatoria oficial, comienza además una etapa decisiva para los partidos políticos. Según el calendario electoral del TSE, las solicitudes de inscripción de candidaturas para Presidencia, Vicepresidencia y diputaciones podrán presentarse entre el 1 de octubre y el 19 de noviembre de 2026, mientras que para los concejos municipales el período será del 9 al 19 de noviembre.
En el campo opositor, ARENA y el FMLN figuran entre las fuerzas que participarán en la contienda, aunque el escenario político también incluye a otras organizaciones. Las distintas agrupaciones deberán definir sus propuestas y candidaturas dentro de un sistema en el que ya no habrá segunda vuelta presidencial: la fórmula que obtenga la mayor cantidad de votos válidos será la ganadora.
Las mediciones disponibles muestran una ventaja de Nuevas Ideas en las preferencias partidarias, aunque no constituyen un resultado electoral anticipado. Una encuesta del IUDOP publicada en junio señaló que 67.3 % de los consultados consideraba que Nuevas Ideas debía continuar gobernando, mientras que una medición de LPG Datos reportó 44.5 % de intención de voto legislativo para ese partido, con un 28.5 % que todavía no había definido su posición o no respondió.
El desempeño del Gobierno de Bukele será, en consecuencia, uno de los asuntos centrales de la campaña. Su administración ha construido buena parte de su respaldo alrededor de la política de seguridad y la reducción de la violencia, mientras que las encuestas y el debate público también registran preocupaciones relacionadas con la situación económica y el rumbo del país. Las preferencias actuales, sin embargo, pueden cambiar durante el período electoral.
La convocatoria del TSE abre finalmente una carrera que se extenderá durante los próximos meses y que tendrá efectos más allá de la elección presidencial. Con Presidencia, Asamblea Legislativa y gobiernos municipales en juego, los salvadoreños decidirán el 28 de febrero de 2027 la composición de las principales instituciones de elección popular del país, bajo unas reglas constitucionales diferentes a las utilizadas en los comicios anteriores.