El presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella, lanzó una nueva y contundente advertencia contra Fredy Castillo Carrillo, alias “Pinocho”, señalado por las autoridades como uno de los principales jefes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN). El mandatario sostuvo que el Estado mantiene la búsqueda del cabecilla y descartó que pueda evadir el operativo desplazándose hacia La Guajira o Venezuela.
“Si Pinocho cree que se va a escapar por la Guajira o por Venezuela, que se vaya bajando de ese bus”, afirmó De La Espriella, al advertir que las fuerzas estatales continúan tras el señalado líder criminal. El mensaje se produce después de varias operaciones contra integrantes de las ACSN y en medio de un despliegue de seguridad en la región Caribe colombiana.
La ofensiva contra esta estructura se intensificó después de la muerte de alias “Bendito Menor”, uno de sus principales mandos, durante un operativo realizado en Riohacha. De acuerdo con reportes periodísticos, las autoridades identificaban a Bendito Menor como uno de los hombres cercanos a Pinocho y posteriormente incrementaron la presión para localizar a Castillo Carrillo.
El caso también ha tenido un componente jurídico. El pasado 25 de septiembre, el Consejo de Estado se declaró sin competencia para resolver una tutela presentada por Fredy Castillo Carrillo y su hermano, Carmen Evelio Castillo Carrillo, alias “Muñeca”, contra decisiones adoptadas por el Gobierno de De La Espriella. El expediente fue remitido a los jueces competentes para su trámite en primera instancia.
La presión gubernamental sobre “Pinocho” no es nueva. El 17 de septiembre, durante una visita a San Juan del Cesar, La Guajira, De La Espriella ya había incluido al cabecilla de las ACSN entre los dirigentes de organizaciones criminales a los que dirigió una advertencia pública. La Presidencia colombiana informó entonces que el Gobierno reforzaría las acciones de seguridad contra las estructuras que operan en esa zona.
Mientras continúa la búsqueda, el propio Castillo Carrillo ha planteado públicamente su disposición a someterse a la justicia, aunque ha reclamado garantías jurídicas. Medios colombianos han informado que el señalado cabecilla permanece oculto mientras las autoridades intensifican las operaciones en su contra. El Gobierno, por su parte, ha insistido en que no habrá acuerdos especiales ni “atajos” para su sometimiento.