El huracán Polo recuperó este viernes la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson y continúa desplazándose frente a las costas del Pacífico mexicano, de acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC). El organismo estadounidense informó durante la mañana que el sistema volvió a intensificarse, con una estructura muy definida y vientos máximos estimados en 155 nudos, equivalentes a unos 287 kilómetros por hora.
Por ahora, el fenómeno no tiene previsto un impacto directo inmediato sobre territorio mexicano, pero su cercanía mantiene bajo vigilancia a varios estados. La circulación de Polo favorece condiciones de lluvia, viento y oleaje elevado en sectores del occidente y noroeste del país, particularmente en zonas costeras de Jalisco, Nayarit, Sinaloa, Colima, Michoacán y Guerrero.
Las condiciones marítimas constituyen uno de los principales riesgos. En reportes de Conagua se habían pronosticado olas de entre 6 y 8 metros en costas de Michoacán, mientras que en Jalisco, Colima y Guerrero podían alcanzar entre 4 y 6 metros. También se habían previsto rachas de viento de hasta 110 kilómetros por hora en determinados sectores costeros.
Más allá del impacto sobre las actividades marítimas, las autoridades mantienen especial atención sobre los efectos que pueden producir las precipitaciones. Los acumulados de lluvia pueden incrementar el riesgo de inundaciones en zonas bajas, desbordamiento de ríos y arroyos y deslaves, especialmente en terrenos vulnerables de los estados occidentales.
La respuesta institucional también permanece activa. El Gobierno mexicano informó que mantiene un despliegue interinstitucional en las regiones bajo influencia de Polo, con 19 mil 844 elementos, mil 745 vehículos y unidades de transporte y 581 equipos de maquinaria especializada, destinados a tareas preventivas y de atención de posibles emergencias.
La Secretaría de Marina, por su parte, activó desde los primeros días de vigilancia del sistema sus mecanismos preventivos y estableció puestos de comando unificado en Manzanillo, Colima, y Lázaro Cárdenas, Michoacán, para coordinar el seguimiento del fenómeno y detectar zonas susceptibles a inundaciones y deslaves.
La evolución de Polo ha llamado además la atención de los especialistas por sus rápidas fluctuaciones de intensidad. El huracán llegó a alcanzar categoría 5, descendió temporalmente y volvió a fortalecerse; el NHC reportó este viernes que su ojo se había contraído y que la estructura convectiva alrededor del centro continuaba mostrando características asociadas con un ciclón extremadamente intenso.
Mientras el sistema continúa su trayectoria sobre aguas del Pacífico, las autoridades mexicanas mantienen el llamado a consultar únicamente los avisos oficiales y a extremar precauciones en las zonas costeras y áreas susceptibles a inundaciones y deslaves. La evolución de Polo será determinante para establecer si sus efectos permanecen principalmente marítimos o si aumenta posteriormente su influencia sobre otras regiones del territorio mexicano.