Las tensiones entre Rusia y la OTAN volvieron a escalar después de que Dmitry Medvedev lanzara el 11 de septiembre una advertencia contra Lituania, miembro de la Alianza Atlántica. Durante una visita al Distrito Federal Noroccidental de Rusia, el político ruso vinculó directamente una eventual presencia de armamento nuclear en territorio lituano con una posible respuesta militar de Moscú.
Medvédev sostuvo que, si se produjera un enfrentamiento entre Rusia y la OTAN como consecuencia de esa situación, Lituania podría “desaparecer del mapa del mundo”. Además, cuestionó que los demás integrantes de la alianza acudieran en defensa del país báltico y afirmó que la aplicación del Artículo 5 de la OTAN en un escenario de ese tipo conduciría, según su interpretación, a una catástrofe global.
El origen inmediato de la advertencia está en el debate constitucional que se desarrolla en Vilna. El artículo 137 de la Constitución lituana establece actualmente que en el territorio nacional no pueden existir armas de destrucción masiva ni bases militares de Estados extranjeros, una disposición que el Parlamento está considerando modificar en medio del deterioro del entorno de seguridad europeo.
El proceso legislativo avanzó el 9 de septiembre, cuando el Comité de Asuntos Jurídicos y Aplicación de la Ley del Seimas respaldó por 7 votos contra 2 la iniciativa para eliminar de la Constitución la prohibición relacionada con armas de destrucción masiva y bases militares extranjeras. La decisión, sin embargo, no significa que Lituania haya decidido desplegar armas nucleares: todavía deben cumplirse nuevas etapas parlamentarias para modificar la Constitución.
El presidente del Parlamento lituano, Juozas Olekas, ha señalado que el calendario legislativo podría obligar a prolongar la sesión parlamentaria de otoño hasta enero de 2027 para completar el procedimiento. La reforma requiere avanzar en el Seimas antes de que pueda entrar en vigor, por lo que el eventual cambio constitucional todavía se encuentra en proceso.
La discusión se desarrolla además mientras los países bálticos refuerzan su preparación dentro de la OTAN frente a las amenazas provenientes de Rusia. En los últimos días, la tensión se ha reflejado también en incidentes aéreos: el 14 de septiembre, un caza italiano desplegado en una misión de la OTAN derribó sobre territorio lituano un dron identificado como un Geran-2, después de que ingresara desde Bielorrusia; las autoridades investigan su procedencia y circunstancias.
El episodio añade un elemento de preocupación a una relación ya marcada por la guerra en Ucrania y por las discusiones sobre la disuasión nuclear europea. No obstante, las declaraciones de Medvédev constituyen una amenaza y una advertencia política rusa, no una confirmación de que exista una decisión de Moscú de atacar Lituania. La eventual eliminación del artículo 137 tampoco equivale por sí misma al estacionamiento de armas nucleares en el país, ya que cualquier despliegue dependería de decisiones políticas y militares posteriores.