Una operación de interdicción marítima desarrollada en el Caribe hondureño terminó con la incautación de un cargamento de cocaína y la captura de cinco personas, luego de un seguimiento coordinado entre medios aéreos estadounidenses y unidades de las Fuerzas Armadas de Honduras (FF.AA.). El operativo se inició cuando una aeronave de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, CBP Air and Marine Operations (CBP AMO), detectó una embarcación sospechosa que navegaba a alta velocidad.
Tras la detección inicial, los medios de vigilancia mantuvieron el seguimiento de la embarcación hasta que las unidades hondureñas asumieron la fase de interdicción. Según las FF.AA., equipos de operaciones especiales de la Fuerza Naval, en coordinación con la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) y la Fiscalía Especial contra el Crimen Organizado, participaron en la operación desarrollada a unas 30 millas náuticas al norte de la Barra Patuca.
El resultado del despliegue fue la localización y aseguramiento de dos embarcaciones: una de características pesqueras y otra lancha rápida tipo go-fast. En ellas fueron encontrados 36 fardos de presunta cocaína, cuyo peso reportado por las autoridades hondureñas asciende a 899 kilogramos. Durante la persecución, los ocupantes de la lancha rápida habrían arrojado parte del cargamento al mar, pero los equipos navales lograron recuperarlo.
Las autoridades también reportaron la detención de cinco personas, cuatro de ellas de nacionalidad colombiana y una hondureña. Los detenidos y las evidencias fueron trasladados inicialmente hacia una instalación naval ubicada en el Caribe hondureño para posteriormente continuar con el procedimiento legal correspondiente en Tegucigalpa, según informó oficialmente la institución militar.
La operación se produce en un contexto de creciente cooperación regional contra las redes de narcotráfico marítimo. El Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) ha informado durante septiembre sobre diversas operaciones de interdicción contra embarcaciones utilizadas para actividades de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico Oriental, con participación de la Joint Task Force–Western Hemisphere (JTF-WHEM) y apoyo de capacidades de detección y seguimiento.
De acuerdo con la información difundida por las instituciones participantes, el operativo refleja el papel de la cooperación internacional, el intercambio de información y la vigilancia aérea y marítima para detectar movimientos sospechosos en las rutas utilizadas por organizaciones dedicadas al tráfico de drogas. La investigación continuará para determinar la procedencia y destino del cargamento, así como posibles vínculos de los detenidos con redes de narcotráfico.