La seguridad vuelve a colocarse en el centro de la agenda del Gobierno de Nasry Asfura, luego de que el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, anunciara que el mandatario convocará al Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS) para abordar la situación de criminalidad que enfrenta Honduras. El anuncio se produce mientras las autoridades preparan nuevas medidas para combatir a estructuras consideradas responsables de violencia, extorsión y otros delitos.
Zambrano explicó que ya sostuvo conversaciones con Asfura, el ministro de Seguridad y el jefe del Estado Mayor Conjunto para coordinar la respuesta institucional. Según el titular del Legislativo, la intención es que Policía Nacional y Fuerzas Armadas actúen de manera conjunta en las zonas identificadas como de mayor incidencia delictiva, con operaciones destinadas a recuperar espacios y llevar ante los tribunales a los responsables de hechos criminales.
Uno de los puntos de mayor impacto político y jurídico será la eventual declaración de determinadas estructuras criminales como organizaciones terroristas. El Congreso Nacional aprobó durante mayo reformas que incorporan nuevas herramientas contra el crimen organizado y la extorsión, y posteriormente se informó que el CNDS tendría participación en la identificación y declaratoria de estos grupos.
La medida no significa que todas las organizaciones criminales sean automáticamente consideradas terroristas. De acuerdo con lo anunciado por las autoridades, será necesario identificar las estructuras a las que se aplicaría la nueva disposición. El Congreso ya había planteado desde abril reformas destinadas a permitir la declaratoria de grupos criminales específicos como organizaciones terroristas, en un intento por fortalecer la respuesta estatal frente a la extorsión y el crimen organizado.
En paralelo, el Gobierno anticipa un mayor despliegue de las fuerzas de seguridad. Zambrano adelantó que las Fuerzas Armadas tendrán presencia en las calles y que la Policía Militar del Orden Público podría desarrollar operaciones de saturación en barrios y colonias consideradas conflictivas. La propuesta se presenta como una respuesta directa a los sectores donde las autoridades identifican mayor actividad de estructuras delictivas.
El tema también llega después de que el Gobierno adoptara otras decisiones dentro de su estrategia de seguridad. En mayo, el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad aprobó medidas estratégicas para fortalecer la seguridad nacional y, días antes, Asfura ordenó la disolución de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (DIPAMPCO), como parte de una reorganización de las estructuras policiales destinadas a combatir el delito.
La convocatoria del CNDS podría convertirse así en uno de los principales acontecimientos políticos y de seguridad de los próximos días. Además de definir las estructuras que eventualmente serían señaladas como terroristas, el Consejo tendrá sobre la mesa la coordinación entre instituciones, el despliegue territorial de las fuerzas de seguridad y los mecanismos legales para enfrentar al crimen organizado. La decisión final y sus alcances deberán conocerse una vez que se celebre la reunión y se adopten oficialmente las medidas correspondientes.