La evidencia decomisada durante una operación contra el narcotráfico en el Caribe hondureño ya se encuentra en Tegucigalpa, donde las autoridades iniciarán las diligencias de fijación, análisis y documentación necesarias para sustentar el proceso judicial. El cargamento corresponde a 1,661 kilos de presunta cocaína, distribuidos en 55 fardos recuperados durante la intervención de una embarcación pesquera.
La interdicción ocurrió en las proximidades de los bancos de pesca Rosalinda, a aproximadamente 135 millas náuticas al noreste de Gracias a Dios. De acuerdo con el reporte de las Fuerzas Armadas, los tripulantes habrían intentado deshacerse de la carga lanzando los fardos al mar cuando detectaron la presencia de las unidades navales, pero los paquetes fueron posteriormente recuperados.
La embarcación denominada “First in Line” quedó asegurada como parte de la operación conjunta, en la que participaron la Fuerza Naval de Honduras, la Fuerza Aérea Hondureña y la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico, con intervención de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado. El Ministerio Público confirmó posteriormente que el peso total contabilizado alcanzó los 1,661 kilos.
Existe además una precisión importante sobre la cantidad de detenidos: aunque el reporte proporcionado inicialmente señala cinco personas, las fuentes periodísticas que recogieron la información del Ministerio Público y de las Fuerzas Armadas identifican a cuatro hondureños detenidos durante la operación: Tatum Hyde, Gerson Javier Green Rodríguez, Bellie Noland Tatum Andrade y Lincoln Matthew Tatum Rivas.
El valor preliminar atribuido al cargamento ronda los 448 millones de lempiras, equivalente a más de 16.6 millones de dólares, de acuerdo con la información oficial proporcionada sobre la incautación. Con este decomiso, las incautaciones de cocaína reportadas en Honduras durante 2026 superan las seis toneladas, mientras las autoridades continúan investigando el origen, la ruta y el posible destino final de la droga.
La llegada de la evidencia y de los detenidos a la capital abre ahora la siguiente fase del caso: análisis científico, documentación de las pruebas y judicialización. El Ministerio Público ha señalado en operaciones anteriores que el seguimiento de estas incautaciones busca no solo procesar a los transportistas, sino también identificar y desarticular las estructuras dedicadas al tráfico internacional de drogas que utilizan las rutas marítimas de La Mosquitia y el Caribe hondureño.