El conflicto entre los médicos hondureños y las autoridades sanitarias tendrá este domingo un nuevo capítulo. El Colegio Médico de Honduras (CMH) llamó a sus afiliados a participar en una jornada nacional de asambleas informativas que se desarrollará de 7:00 de la mañana a 7:00 de la noche, en los centros de trabajo o en los lugares que determinen los delegados. La convocatoria contempla 16 exigencias dirigidas al Gobierno.
Entre los reclamos más sensibles se encuentran el cese inmediato de los despidos y el reintegro de los médicos separados de sus cargos, además de la firma de contratos con gestores y la centralización de las Redes Descentralizadas de Salud. El gremio también demanda que los médicos contratados con mayor antigüedad sean nombrados y que se reincorpore al personal que se encontraba con licencia de estudios.
El componente económico ocupa buena parte de la agenda. Los profesionales reclaman el pago de salarios pendientes en todas las modalidades de contratación, la firma de contratos e interinatos correspondientes de julio a diciembre y el cumplimiento del reajuste salarial por IPC y bienal de 2026. La situación ya había sido denunciada esta semana por el CMH, que contabilizaba 1,315 médicos con salarios pendientes.
La presión gremial también alcanza al sistema de salud en su conjunto. El Colegio Médico solicita que el Presupuesto General de la República destine 12 % a la salud pública, al tiempo que reclama un incremento de la base salarial para los médicos residentes. En el caso del IHSS, exige además el pago de obligaciones pendientes y el cumplimiento de las vacaciones profilácticas de 21 días para el personal contemplado en su demanda.
Las exigencias se extienden a jubilados y a la organización de los servicios médicos. El CMH solicita una bonificación para los profesionales jubilados y plantea que se contraten médicos suficientes para cubrir los períodos de vacaciones, evitando que la ausencia de personal reduzca la atención a los pacientes. El gremio también reclama el cumplimiento de compromisos derivados del Acuerdo 47-2020.
La jornada anunciada no implica, según la propia convocatoria, dejar desprotegidos a los pacientes que requieren atención urgente. El documento instruye que emergencias y áreas críticas permanezcan cubiertas, por lo que los responsables de esos servicios deberán organizar el recurso médico necesario para garantizar la atención y, simultáneamente, permitir que los profesionales participen en la asamblea. La convocatoria ocurre después de varios días de medidas similares y de negociaciones sin una solución definitiva sobre los salarios atrasados.