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Asfura lanza alerta por crisis de la ENEE: “O lo vemos seriamente o se nos descalabra el país”
El presidente Nasry Asfura advirtió que las pérdidas acumuladas de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) alcanzan los 118 mil millones de lempiras y urgió a ejecutar medidas para contener el déficit, reducir pérdidas y controlar los costos. El mandatario defendió además que la estatal permanezca en manos del Estado y anunció acciones para blindarla jurídicamente.
Por EL REPORTERO HONDURAS
Publicado en 02/09/2026 20:10
CASA DE GOBIERNO

TEGUCIGALPA, HONDURAS.— La situación financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica volvió a ocupar el centro del discurso del presidente Nasry Asfura, quien este miércoles advirtió que las dimensiones del problema representan una amenaza para las finanzas nacionales. Durante declaraciones posteriores a la juramentación de la delegación hondureña que competirá en los XXII Juegos Deportivos Estudiantiles Centroamericanos Codicader 2026, el mandatario aseguró que las pérdidas acumuladas de la estatal ascienden a 118 mil millones de lempiras.

La advertencia presidencial estuvo acompañada de una frase que resume la urgencia que su Gobierno atribuye al problema: “O lo miramos seriamente esto, o se nos descalabra el país”. Asfura sostuvo que Honduras no puede continuar absorbiendo indefinidamente el costo de una empresa que, según sus estimaciones, podría generar pérdidas de entre 14 mil y 15 mil millones de lempiras cada año si no se aplican cambios estructurales.

El Gobierno plantea concentrar la intervención en varios frentes, entre ellos la reducción de las pérdidas técnicas y comerciales, el control del gasto operativo y una revisión de las planillas institucionales. El presidente insistió en que no tiene sentido incrementar la generación eléctrica si una parte considerable de los recursos termina perdiéndose: “Entre más generamos energía, más perdemos”, afirmó, al señalar que su administración debe vigilar cada lempira producido por la empresa.

La magnitud del desafío también ha sido señalada en los planes oficiales del sector eléctrico. La documentación del Centro Nacional de Despacho contempla para 2026-2035 nuevos planes de expansión de generación y transmisión, mientras que datos divulgados durante este año muestran que las pérdidas del sistema continúan siendo uno de los principales problemas estructurales de la ENEE. Un informe de verificación de La Prensa ubicó las pérdidas en 34.21 % en enero de 2026, frente al 37.77 % registrado en septiembre de 2023.

A la crisis propia de la empresa se suma el peso de los subsidios energéticos y al transporte. Asfura detalló que el Estado desembolsa aproximadamente 263 millones de lempiras mensuales para subsidiar los primeros 150 kilovatios hora de consumo residencial. A esto se agregan unos 156 millones de lempiras al mes destinados al subsidio del transporte público, con beneficios para más de 1,200 unidades en Tegucigalpa y para operadores de otras ciudades.

El panorama se complica todavía más por el impacto de los combustibles sobre las finanzas públicas y los costos de operación. El mandatario mencionó que el precio del diésel llegó a 143.40 lempiras por galón en Tegucigalpa, situación que, según explicó, obliga al Gobierno a establecer prioridades frente a las necesidades de sectores como salud, educación e infraestructura. En junio, Asfura ya había señalado que la ENEE registraba pérdidas aproximadas de 1,200 millones de lempiras mensuales, además de subsidios estatales al consumo eléctrico.

En paralelo, el Ejecutivo impulsa una transformación del sector eléctrico mediante reformas legales orientadas a mejorar la administración de la ENEE y reducir sus pérdidas. La propuesta presentada por el Gobierno contempla una reorganización de las actividades de generación, transmisión y distribución. En agosto, la agencia EFE informó que Asfura había vuelto a solicitar al Congreso la aprobación de estas reformas y señaló que las pérdidas de la estatal rondaban los 600 millones de dólares anuales, según cifras oficiales.

Sin embargo, el mandatario quiso dejar claro que sanear la empresa no significa privatizarla. Al referirse a las iniciativas para impedir una eventual venta de la estatal, aseguró que pretende otorgarle protección jurídica de rango constitucional y lanzó una de sus declaraciones más contundentes: “Póngale candado, póngale cadena, póngale sogas de esas que anclan los barcos… lo vamos a hacer constitucional con 86 votos, que la ENEE no se vende”. Este mismo miércoles, El Heraldo reportó que Asfura agradeció el respaldo de 78 diputados a la reforma de la Ley de Justicia Energética.

Pero mantener la propiedad estatal, advirtió Asfura, no significa mantener intactas las prácticas que han generado el deterioro financiero. El presidente reconoció que “nadie puede decir que la ENEE está en buenas condiciones financieras” y sostuvo que el problema termina afectando a todo el país porque los recursos que absorbe la empresa dejan menos margen para atender otras necesidades públicas. En semanas anteriores, su administración también anunció medidas operativas para reducir pérdidas y mejorar la distribución, incluyendo la contratación de cuadrillas para intervenir las redes eléctricas.

El desafío, por tanto, queda planteado en dos dimensiones: proteger a la ENEE como patrimonio público y, al mismo tiempo, obligarla a funcionar con criterios de eficiencia financiera. Asfura pidió a los generadores producir electricidad bajo condiciones de mayor eficiencia y menores costos, mientras su Gobierno busca respaldo político para las reformas. La advertencia presidencial deja así una conclusión directa: si las pérdidas no son contenidas y la empresa no mejora su situación financiera, la crisis energética podría continuar trasladándose al presupuesto y a la economía nacional.

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