La recuperación de las calles y espacios públicos se ha convertido en una de las líneas de acción de la Policía Municipal en la capital hondureña, donde las autoridades aseguran que los operativos ejecutados en distintos sectores han permitido mejorar la circulación y corregir el uso indebido de determinadas áreas. Josué Esperanza, vocero de la institución, señaló que los resultados alcanzados hasta ahora son positivos y forman parte de una estrategia enfocada en orden y seguridad.
Uno de los principales problemas detectados es la utilización irregular de calles, aceras y otros espacios destinados a la movilidad. De acuerdo con Esperanza, las intervenciones municipales han permitido reducir obstáculos que contribuían a complicar el tránsito en sectores de Tegucigalpa. La situación tiene además una dimensión peatonal: vehículos colocados sobre aceras obligan en ocasiones a las personas a desplazarse por la calle, aumentando su exposición al riesgo.
En ese contexto comenzó a tomar fuerza la “Operación Chatarra”, un programa dirigido específicamente contra vehículos abandonados o deteriorados que permanecen durante largos períodos en la vía pública. El funcionario confirmó que hasta ahora se han decomisado 50 unidades, mientras los equipos municipales preparan nuevas jornadas de intervención en otros barrios y colonias de la capital. La iniciativa cuenta con antecedentes de coordinación entre la Alcaldía Municipal y la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte para despejar las vías.
El problema no es menor ni reciente. En junio de 2025, reportes periodísticos contabilizaban al menos 280 vehículos chatarras decomisados durante una ofensiva que había intervenido cerca de 20 sectores de Tegucigalpa y Comayagüela. Entre las zonas mencionadas entonces figuraban Kennedy, Centroamérica, Hato de Enmedio, Víctor F. Ardón y Cantarero López, entre otras. Estos antecedentes muestran que el abandono de automóviles en la vía pública continúa siendo un desafío recurrente para las autoridades.
El procedimiento contempla, además, la posibilidad de notificar previamente al propietario para que retire el automóvil antes de que se concrete el decomiso. En operativos anteriores, Esperanza explicó que, una vez emitido el requerimiento y vencido el plazo concedido sin que el dueño atendiera la orden, la unidad podía ser trasladada a los predios municipales. También se han aplicado sanciones económicas por el uso indebido de la vía pública.
La participación ciudadana es considerada por la Policía Municipal como una pieza fundamental para ampliar el alcance de la operación. Esperanza pidió a los capitalinos comunicar los casos que detecten, particularmente cuando un vehículo permanece abandonado y representa una obstrucción para peatones o conductores. La línea 100 de la Alcaldía Municipal funciona como uno de los canales habilitados para recibir este tipo de reportes; históricamente ha sido utilizada para comunicar distintas incidencias dentro del Distrito Central.
La importancia de estas denuncias quedó reflejada en anteriores operativos, cuando la línea municipal recibió numerosas quejas relacionadas con vehículos deteriorados que permanecían frente a viviendas o bloqueaban espacios destinados al libre tránsito. En enero de 2024, por ejemplo, se reportaron 42 denuncias relacionadas con automóviles en condición de chatarra y las autoridades anunciaron requerimientos para que los propietarios procedieran a retirarlos.
Con la nueva fase de la “Operación Chatarra”, el desafío para la Policía Municipal será mantener la continuidad de los operativos y ampliar su presencia hacia las colonias donde persisten vehículos abandonados. Para las autoridades, liberar esos espacios significa algo más que retirar automóviles deteriorados: implica recuperar calles y aceras para su función original, favorecer la movilidad y fortalecer el orden urbano. El llamado a los capitalinos es claro: reportar los casos mediante la línea 100 para que cada denuncia pueda ser verificada y, cuando corresponda, atendida por los equipos municipales.