El Ministerio de Defensa español ha dispuesto que los militares destinados en Ceuta permanezcan disponibles ante la posibilidad de una nueva situación de emergencia en la frontera con Marruecos. La medida afecta al personal desplegado en la ciudad autónoma y busca incrementar la capacidad operativa durante los próximos días.
La orden implica que los efectivos que se encuentren disfrutando de vacaciones en la península o incluso fuera de España deberán regresar a sus unidades, según explicó a EFE Marco Antonio Gómez, presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME). Las excepciones quedarán sujetas a la valoración de los jefes de cada unidad.
La decisión está relacionada con la presión migratoria registrada recientemente en Ceuta. Según los reportes difundidos este lunes, más de 72.000 personas ingresaron desde Marruecos durante la crisis del 30 de julio, generando una situación extraordinaria que obligó a reforzar la presencia de las fuerzas de seguridad y de las unidades militares.
El nuevo escenario de preocupación tiene como fecha señalada el sábado 15 de agosto, después de que organismos de seguridad detectaran llamamientos difundidos a través de redes sociales para realizar otro intento multitudinario de entrada. Fuentes citadas por medios españoles señalan que los servicios de inteligencia consideran creíbles esas convocatorias, aunque su materialización todavía es incierta.
La respuesta no se limita a las Fuerzas Armadas. La Guardia Civil también suspendió temporalmente nuevos permisos, vacaciones y licencias para sus agentes destinados en Ceuta y Melilla, mientras la Policía Nacional ha recurrido a medidas para ampliar voluntariamente los servicios en Ceuta. El objetivo común es garantizar la capacidad de respuesta ante cualquier nuevo episodio en la frontera.