El fuerte terremoto que sacudió a Colombia este lunes 10 de agosto tuvo una consecuencia adicional en el suroccidente del país: el volcán Puracé volvió a presentar emisiones de ceniza y gases, situación que llamó especialmente la atención por haberse registrado pocas horas después del movimiento telúrico.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) mantiene un seguimiento permanente de la cadena volcánica Los Coconucos, donde se encuentra el Puracé, debido a las variaciones observadas en diferentes parámetros de su actividad. Entre ellos figuran la sismicidad, las emisiones de gases, la deformación del terreno y otros indicadores que permiten evaluar la evolución del sistema.
La coincidencia temporal entre el terremoto y la emisión volcánica ha generado inquietud entre habitantes de la región; sin embargo, los especialistas han sido enfáticos en que no existe actualmente una relación directa confirmada entre ambos acontecimientos. Se trata, hasta ahora, de fenómenos naturales que deben analizarse de manera independiente.
El Puracé integra la cadena volcánica de Los Coconucos y se localiza aproximadamente a 27 kilómetros de Popayán. Su comportamiento es seguido mediante instrumentos instalados en la zona, además de cámaras y sistemas de observación que permiten identificar cambios en la actividad interna y superficial del volcán.
Los antecedentes recientes muestran que la emisión de ceniza no constituye un fenómeno completamente nuevo. El SGC ha documentado durante 2026 episodios de incremento de la actividad sísmica asociada al movimiento de fluidos, así como emisiones de ceniza que en ocasiones alcanzaron alturas importantes sobre el cráter y provocaron reportes de caída de material en sectores del municipio de Puracé y Popayán.
En este contexto, la presencia de partículas volcánicas también tuvo repercusiones en el transporte aéreo. Las autoridades aeronáuticas suspendieron temporalmente las operaciones en el aeropuerto Guillermo León Valencia de Popayán, como medida preventiva ante el reporte de ceniza volcánica en el área.
La interrupción de los vuelos se produjo en medio de una jornada particularmente compleja para Colombia, luego del sismo de magnitud 7,4 registrado a las 7:34 de la mañana, con epicentro en las proximidades de San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de aproximadamente 96 kilómetros. El movimiento fue sentido en numerosas zonas del país y generó daños y afectaciones en distintas regiones.
El propio historial de monitoreo del Puracé demuestra por qué las autoridades mantienen especial atención sobre el volcán. En junio, el SGC reportó un aumento de la actividad sísmica relacionada con fluidos bajo el cráter, además de un incremento de las emisiones diarias de ceniza y la continuidad de las emisiones de dióxido de azufre.
Mientras continúa el análisis de los registros obtenidos durante esta jornada, las autoridades recomiendan a la población evitar aproximarse al cráter y permanecer atenta exclusivamente a los comunicados oficiales. El SGC ha reiterado anteriormente que las variaciones en la actividad volcánica pueden presentarse incluso durante periodos en los que el comportamiento general tienda a estabilizarse.
Por ahora, la coincidencia entre el terremoto y la emisión de ceniza constituye un hecho llamativo, pero no permite afirmar que el sismo haya provocado la actividad del Puracé. Los científicos continuarán evaluando la información sísmica, las emisiones y demás parámetros para determinar si existen cambios significativos en el comportamiento del volcán y establecer las medidas de prevención que correspondan.
