INFORME ESPECIAL
Colombia atraviesa este lunes una emergencia nacional después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país a las 7:34 de la mañana, hora local. El último balance oficial divulgado por el presidente Abelardo de la Espriella eleva a 111 el número de fallecidos y a 87 los heridos, mientras continúan las operaciones de búsqueda en varias zonas afectadas.
El movimiento tuvo su epicentro aproximadamente 5 kilómetros al este de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, de acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos. El USGS estableció una profundidad de unos 107 kilómetros, una característica que permitió que las ondas sísmicas se propagaran a una extensa zona del territorio colombiano.
La dimensión geográfica de la emergencia es considerable. La sacudida fue percibida en numerosas ciudades, desde el área del Pacífico hasta Bogotá y otras regiones del país, mientras también se reportó movimiento en Ecuador, Panamá y Venezuela. En Colombia, más de 20 municipios han reportado algún tipo de afectación.
El Gobierno colombiano declaró el desastre o emergencia nacional para acelerar la movilización de recursos y la atención a las comunidades golpeadas. El presidente señaló que el objetivo inmediato es salvar vidas y llegar hasta las personas que puedan continuar atrapadas bajo estructuras colapsadas.
El aumento del número de víctimas refleja la dificultad para obtener un balance definitivo. Durante las primeras horas se hablaba de decenas de muertos, pero los equipos de emergencia fueron encontrando nuevas víctimas a medida que ingresaban en zonas destruidas. El dato de 111 fallecidos y 87 heridos es el último balance oficial recogido por Reuters y AP en las fuentes consultadas.
En Cali, una de las ciudades más afectadas, la prioridad continúa siendo la búsqueda de sobrevivientes. El alcalde Alejandro Eder confirmó el colapso de al menos 20 edificios, con personas atrapadas en algunas de las estructuras. Equipos de rescate trabajan entre grandes cantidades de concreto, hierro, ladrillos y otros materiales.
Uno de los puntos más dramáticos de la emergencia caleña es la existencia de personas que todavía podrían encontrarse bajo los escombros. AP reportó que el alcalde había indicado inicialmente que había personas atrapadas en 19 estructuras colapsadas, mientras otros balances posteriores elevaron la cifra de edificaciones afectadas.
Las imágenes procedentes de Cali muestran a habitantes y socorristas trabajando conjuntamente para retirar los restos de edificios derrumbados. Las fotografías distribuidas por AP muestran cuadrillas de emergencia buscando sobrevivientes entre los escombros, en una carrera contra el tiempo para localizar señales de vida.
El terremoto también obligó a evacuar instalaciones hospitalarias en Cali. Imágenes distribuidas internacionalmente muestran a pacientes siendo trasladados fuera de centros médicos mientras se inspeccionaban las estructuras y se buscaban lugares seguros para continuar prestando atención sanitaria.
La situación de los servicios de salud representa uno de los principales desafíos de la emergencia. El Gobierno informó que 18 centros de salud resultaron afectados, según el balance divulgado después del terremoto. Esto complica la atención precisamente cuando aumenta la demanda de servicios médicos.
En el departamento del Valle del Cauca, donde se encuentra Cali, se habían confirmado 27 fallecidos, según el balance citado por AP. Entre las víctimas reportadas en esa región hay al menos tres niños, lo que ha generado especial conmoción.
El departamento de Risaralda, cuya capital es Pereira, concentra otra parte importante de las víctimas. AP informó que las autoridades habían confirmado 40 fallecidos en esa región, aunque algunos reportes locales manejaron cifras diferentes durante las primeras horas de la emergencia.
Pereira también sufrió daños considerables en su infraestructura. Videos difundidos por medios locales muestran partes del techo del aeropuerto Matecaña desprendiéndose mientras pasajeros y trabajadores buscaban refugio durante el movimiento sísmico.
En Chocó, departamento donde se localizó el epicentro, las condiciones para evaluar los daños son particularmente complicadas. Se trata de una región con amplias áreas rurales y selváticas, donde algunas comunidades tienen acceso limitado por carretera y dependen de transporte fluvial o aéreo.
La gobernadora de Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi, informó de nueve fallecidos y 80 heridos en el departamento en uno de los balances citados por CBS/AP. También fueron reportados daños graves en edificaciones de Quibdó, la capital departamental.

Manizales aparece igualmente entre las ciudades golpeadas. Una de las torres de su histórica catedral de estilo neogótico colapsó parcialmente y cayó sobre la nave del templo. El alcalde Jorge Eduardo Rojas pidió a los habitantes permanecer fuera de edificaciones ante el riesgo de nuevas réplicas.
El alcalde de Manizales informó además que más de una docena de edificios y más de 20 viviendas resultaron parcial o totalmente destruidos. Las autoridades locales activaron inspecciones para determinar cuáles estructuras pueden seguir siendo habitadas.
Antioquia tampoco quedó al margen. AP reportó la muerte de una persona de 73 años en ese departamento, mientras localidades cercanas a Medellín registraron daños como techos colapsados y paredes fracturadas.
En Medellín, las alarmas de edificios se activaron durante el terremoto y numerosos habitantes abandonaron sus viviendas. Aunque no se reportaron colapsos importantes en la ciudad ni víctimas mortales en el primer balance, el sistema de transporte Metro fue sometido a revisiones preventivas.
En Bogotá, el fuerte movimiento provocó evacuaciones y activó alarmas de vehículos y edificios. Sin embargo, el alcalde Carlos Fernando Galán informó inicialmente que no había reportes de lesiones y que únicamente se habían observado algunas grietas, mientras los recursos de la capital fueron puestos a disposición de las zonas más afectadas.
El alcance del fenómeno queda reflejado también en una estimación del USGS: aproximadamente 10,5 millones de personas experimentaron sacudidas fuertes o muy fuertes. Esto explica que el terremoto haya sido sentido prácticamente en todo el eje occidental y central del país.
La infraestructura de transporte sufrió importantes interrupciones. Las autoridades suspendieron vuelos en los aeropuertos de Pereira, Manizales, Armenia, Cartago, Buenaventura y Quibdó, mientras se realizaban inspecciones para determinar si las terminales podían operar con seguridad.
El balance nacional divulgado por el Gobierno incluye 61 edificios colapsados y más de 1,500 viviendas afectadas, además de centros de salud, vías y otras instalaciones. Algunas fuentes sitúan el número de viviendas afectadas en aproximadamente 1,575, aunque el inventario continúa actualizándose.
El terremoto también provocó réplicas. El USGS registró una de aproximadamente 5,0 grados menos de una hora después del movimiento principal, mientras el Servicio Geológico Colombiano reportó posteriormente réplicas de 2,8 y 4,8. Estas sacudidas mantienen el riesgo para edificios que quedaron debilitados.
Hasta las últimas informaciones consultadas, no existía una alerta de tsunami relacionada con este terremoto. El sistema de alerta estadounidense descartó esa amenaza pese a la magnitud del movimiento.
El Servicio Geológico Colombiano calificó el sismo como el de mayor magnitud registrado en Colombia durante la última década. La comparación histórica ayuda a dimensionar la excepcionalidad del fenómeno, aunque no significa necesariamente que todas las zonas hayan sufrido la misma intensidad de daños.
La respuesta internacional comenzó a activarse. AP informó que varios países ofrecieron ayuda a Colombia, mientras Naciones Unidas manifestó su disposición a colaborar si el Gobierno colombiano requiere asistencia. Estados Unidos también expresó que está siguiendo de cerca la situación y que está preparado para apoyar.
El desastre supone además la primera gran crisis nacional para el presidente Abelardo de la Espriella, quien asumió el cargo apenas días atrás. El mandatario anunció que personalmente dirige la respuesta gubernamental y que visitará las zonas afectadas.
La tragedia ocurre pocas semanas después de los devastadores terremotos registrados en Venezuela, que dejaron miles de muertos y destruyeron cientos de edificaciones. La coincidencia temporal de ambos episodios ha generado preocupación regional, aunque no implica que exista una relación causal entre los terremotos.
La emergencia continúa abierta y el balance puede aumentar. El dato más sólido y reciente encontrado en medios internacionales es de 111 fallecidos y 87 heridos, pero todavía existen personas atrapadas o cuyo paradero se desconoce y continúan las evaluaciones en municipios rurales de difícil acceso. Cali permanece como uno de los principales focos de búsqueda, mientras Pereira, Chocó, Manizales y otras zonas enfrentan daños estructurales y problemas de infraestructura. La prioridad de las autoridades sigue siendo una sola: rescatar con vida a quienes permanecen bajo los escombros.
BALANCE ACTUALIZADO PARA EL REPORTERO HONDURAS
- Magnitud: 7,4.
- Hora: 7:34 a. m., lunes 10 de agosto.
- Epicentro: 5 km al este de San José del Palmar, Chocó.
- Profundidad: 107 km.
- Fallecidos: 111.
- Heridos: 87.
- Edificios colapsados: 61.
- Viviendas afectadas: más de 1,500.
- Cali: al menos 20 edificios colapsados, con personas atrapadas.
- Valle del Cauca: 27 fallecidos reportados.
- Risaralda: 40 fallecidos reportados.
- Chocó: 9 fallecidos y 80 heridos en el balance citado por CBS/AP.
- Caldas: 2 fallecidos.
- Antioquia: 1 fallecido reportado.
- Aeropuertos afectados: 6 con suspensión de operaciones.
- Centros de salud afectados: 18.
- Réplicas: se registraron movimientos de 2,8, 4,8 y aproximadamente 5,0.
- Tsunami: no hay alerta.
- Estado: emergencia nacional y operaciones de rescate en desarrollo.