Las autoridades hondureñas asestaron un nuevo golpe contra las redes dedicadas al tráfico ilícito de armas tras el decomiso de un importante cargamento de armamento que ingresó al país oculto en una encomienda procedente de Estados Unidos. La operación se desarrolló en el Centro Logístico de la Operadora Portuaria de Centroamérica (OPC), en Puerto Cortés, bajo la coordinación del Ministerio Público.
La acción fue dirigida por la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) de la Regional del Norte, que lideró una inspección minuciosa a un contenedor proveniente de Miami, Florida. Durante la revisión, los agentes detectaron una considerable cantidad de armas de fuego, municiones y otros pertrechos que presuntamente serían introducidos de manera ilegal al territorio nacional.
En el operativo participaron equipos especializados de la Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), la Dirección Nacional Policial Antidroga (DNPA) y la Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos (DNSPF), quienes ejecutaron labores técnicas de verificación y aseguramiento de la evidencia encontrada.
Las primeras inspecciones permitieron identificar un fusil BCM modelo M4E1, una pistola Glock 21 calibre .45, nueve cargadores, además de dos fusiles y siete pistolas adicionales. Los investigadores también encontraron una mira telescópica de alta precisión y un lote de 1,650 cartuchos calibre 9 milímetros distribuidos en decenas de cajas.
A medida que avanzó la revisión del contenedor, los agentes localizaron más armamento, incluyendo un fusil calibre .50 con mira telescópica, una pistola Smith & Wesson M&P Shield calibre .45, varios cargadores y más municiones destinadas a armas cortas y largas.
Las autoridades detallaron que dentro del mismo cargamento se hallaron dos fusiles tipo AR-15, un fusil Aero Precision, una pistola Diamondback calibre 9 milímetros, una pistola Ruger, un revólver Amadeo Rossi y una pistola Sig Sauer, todas acompañadas de cargadores y proyectiles de distintos calibres.
Entre la munición decomisada figuraban cartuchos calibre .40, proyectiles Remington, municiones .300 Blackout, cartuchos Hornady y munición Speer de 9 milímetros, lo que evidencia la diversidad del arsenal que pretendía ingresar al país.
La inspección también permitió localizar una bolsa transparente que contenía hierba seca con características similares a la marihuana, situación que amplió las líneas de investigación relacionadas con posibles delitos vinculados al tráfico de drogas y crimen organizado transnacional.
Asimismo, los agentes encontraron otra pistola Ruger calibre 9 milímetros junto con varias cajas de munición de la marca Blazer y cientos de cartuchos adicionales de distintos calibres, elevando significativamente la cantidad total de proyectiles asegurados durante la operación.
Puerto Cortés ha sido considerado durante años uno de los principales puntos estratégicos para el comercio marítimo de Honduras y Centroamérica. Debido a su importancia logística, las autoridades mantienen constantes controles e inspecciones para detectar mercancías ilícitas utilizadas por organizaciones criminales para abastecerse de armas, drogas o dinero.
Expertos en seguridad señalan que el tráfico ilegal de armas representa una de las principales amenazas para la región, ya que estos pertrechos suelen terminar en manos de estructuras vinculadas al narcotráfico, extorsión, sicariato y otros delitos de alto impacto que afectan la seguridad ciudadana.
El Ministerio Público informó que las investigaciones continúan para determinar quiénes serían los destinatarios del cargamento y establecer posibles responsabilidades penales. La institución reiteró que mantiene una estrategia permanente para combatir las redes dedicadas al tráfico de armas y drogas, reforzando los controles en puertos, fronteras y puntos de ingreso al país.
