Buscar trabajo en Honduras puede convertirse en una paradoja. Por un lado, las bolsas de empleo continúan mostrando oportunidades para vendedores, técnicos, administradores, personal de logística, atención al cliente, conductores y trabajadores especializados; por otro, gremios empresariales han advertido sobre el cierre de negocios y la desaparición de puestos laborales. El portal Empleos.hn, por ejemplo, mantiene categorías activas de contratación en ventas, comercialización y consultorías, entre otras áreas.
La preocupación aumenta cuando se observa el comportamiento de las MIPYMES. El gremio Gremipe ha denunciado que alrededor de 30,000 microempresas habrían cerrado durante 2026, con una pérdida estimada de unos 80,000 empleos. Se trata de una estimación gremial, no de un dato oficial consolidado, pero representa una señal que el Gobierno y el sector privado no deberían ignorar.
La administración pública sí cuenta con instrumentos para impulsar emprendimientos y pequeñas empresas. El SENPRENDE mantiene programas de financiamiento, capacitación y asistencia empresarial, además de iniciativas destinadas a incorporar a las MIPYMES al comercio electrónico. En junio de 2026, la institución anunció un plan que pretende incorporar gratuitamente a más de 10,000 emprendedores anualmente a procesos de formación en inteligencia artificial y comercio electrónico.
Una de las estrategias gubernamentales se está orientando hacia la transformación digital. En julio, siete MIPYMES hondureñas fueron seleccionadas para recibir más de 2.1 millones de lempiras en recursos no reembolsables destinados a tiendas en línea, automatización, plataformas de pago y marketing digital. El programa había formado previamente a 41 empresas hondureñas.
El problema es que iniciativas de esta naturaleza, aunque pueden elevar la productividad y abrir mercados, tienen una cobertura limitada frente a la cantidad de negocios que, según las organizaciones empresariales, están desapareciendo.
La otra gran herramienta es el financiamiento. En marzo de 2026 se anunció el regreso del Banco Europeo de Inversiones a Honduras después de más de 11 años, mediante un esquema de 53 millones de euros destinado a MIPYMES y economía verde. De acuerdo con las estimaciones divulgadas sobre el programa, podría contribuir a generar hasta 72,000 empleos.
La cifra es significativa, pero debe interpretarse correctamente: 72,000 es una proyección de empleos asociada al financiamiento, no puestos de trabajo ya creados. El verdadero impacto dependerá de cuánto crédito llegue efectivamente a las empresas, qué proyectos sean financiados y cuántos puestos se mantengan o generen.
La discusión no termina con anunciar líneas de financiamiento. Dirigentes empresariales han señalado que las pequeñas y medianas empresas podrían generar hasta 60,000 nuevos empleos si cuentan con acceso suficiente a capital, de los cuales unos 20,000 podrían producirse en el corto plazo.
Aquí aparece uno de los principales desafíos de la política pública: no basta con que exista dinero disponible; debe llegar a la empresa que necesita capital de trabajo, maquinaria, tecnología, inventario o recursos para contratar personal.
La política de empleo no se limita al financiamiento empresarial. La Secretaría de Trabajo mantiene mecanismos de intermediación laboral y ferias de empleo en diferentes ciudades del país. Su plataforma oficial registra actividades en Tegucigalpa, San Pedro Sula, Choluteca, La Ceiba y Comayagua, entre otras localidades.
Durante 2026 también se han realizado jornadas con empresas que ofrecen plazas en áreas como call centers y bienes raíces, mientras iniciativas como Mi Primer Empleo buscan facilitar el ingreso de jóvenes al mercado laboral.
Otro componente de la estrategia estatal es la formación técnica. La Secretaría de Trabajo mantiene para 2026 convocatorias dirigidas a instituciones y empresas capacitadoras para desarrollar programas de Formación Técnica Profesional.
La capacitación puede mejorar las posibilidades de contratación, especialmente cuando las empresas demandan perfiles que no encuentran fácilmente. Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre preparar trabajadores para un empleo y generar el empleo que esos trabajadores necesitan. Por eso, la formación debe acompañarse de inversión privada, expansión empresarial y condiciones que permitan la supervivencia de los negocios.
El punto crítico: evitar que los empleos que existen sean sustituidos por cierres
El desafío del Gobierno de Nasry Asfura es, por tanto, doble: facilitar la creación de nuevas plazas y evitar que empresas actualmente operativas desaparezcan. La preocupación del sector privado no se limita al acceso al crédito; también incluye costos de operación, seguridad jurídica, energía, impuestos, seguridad y condiciones generales para invertir. Empresarios han señalado que la inseguridad jurídica continúa siendo un obstáculo para la inversión.
Esto adquiere especial importancia porque la MIPYME constituye una parte fundamental del tejido productivo hondureño. El propio SENPRENDE ha señalado que este sector representa aproximadamente siete de cada diez empleos del país.
