La situación financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) continúa representando uno de los mayores desafíos económicos para Honduras. Un nuevo análisis elaborado por la iniciativa ciudadana Potencia Honduras, impulsada por la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), concluye que aproximadamente uno de cada cuatro lempiras de la deuda pública nacional tiene su origen en la crisis estructural que enfrenta la estatal eléctrica.
El informe, presentado este 2 de junio en Tegucigalpa, expone que el modelo actual de operación de la ENEE mantiene una fuerte dependencia de recursos estatales para garantizar su funcionamiento. Según el estudio, cada transferencia que realiza el Gobierno Central a la empresa se traduce en mayor endeudamiento público y limita la disponibilidad de fondos para sectores prioritarios como salud, educación, infraestructura y seguridad ciudadana.
Actualmente, el respaldo financiero destinado a sostener las operaciones de la estatal supera los 14,100 millones de lempiras anuales. Sin embargo, las proyecciones elaboradas por Potencia Honduras indican que esta cifra podría elevarse hasta los 21,200 millones de lempiras para el año 2035 si no se implementan cambios profundos en la estructura operativa y financiera de la empresa.
El documento señala que uno de los principales problemas radica en las pérdidas de energía que registra el sistema eléctrico nacional. De acuerdo con los datos presentados, cerca del 35 % de la energía distribuida no logra convertirse en ingresos efectivos para la empresa. De ese porcentaje, alrededor del 20 % corresponde a pérdidas no técnicas, relacionadas con conexiones irregulares, fraude eléctrico y dificultades de facturación y cobro.
Como consecuencia de estas deficiencias, la ENEE deja de percibir aproximadamente 8,300 millones de lempiras cada año. Este faltante financiero impacta directamente en la capacidad de la institución para cubrir sus compromisos operativos, ejecutar inversiones estratégicas y atender el servicio de su deuda acumulada.
El análisis indica además que la empresa registra pérdidas anuales cercanas a los 15,700 millones de lempiras. Aunque genera ingresos operacionales estimados en 1,200 millones de lempiras, estos recursos resultan insuficientes para cubrir el pago de intereses financieros, modernización de infraestructura y obligaciones pendientes con proveedores del sector energético.
A esta situación se suma la necesidad constante de apoyo estatal. Según Potencia Honduras, el Gobierno destina más de 1,200 millones de lempiras anuales en transferencias directas a la ENEE, sin incluir los subsidios energéticos otorgados a determinados segmentos de consumidores. Paralelamente, cada año se emiten alrededor de 8,200 millones de lempiras en nueva deuda para sostener la operación de la empresa.
Otro de los puntos críticos identificados por el informe es la mora acumulada con las empresas generadoras privadas. La estatal mantiene atrasos por aproximadamente 2,700 millones de lempiras anuales, lo que ha elevado la deuda acumulada con este sector hasta los 18,200 millones de lempiras. Esta situación, advierten los analistas, termina reflejándose en mayores costos para el sistema eléctrico debido al incremento del riesgo financiero.
El estudio también compara el desempeño de Honduras con otros países de Centroamérica y concluye que la ENEE pierde actualmente cerca del triple de energía que sus vecinos regionales. Mientras varias naciones han adoptado esquemas de separación entre generación, transmisión y distribución, Honduras continúa operando bajo un modelo integrado que, según los especialistas, dificulta la identificación de responsabilidades y limita la eficiencia administrativa.
Ante este panorama, Potencia Honduras plantea que la transparencia debe convertirse en el punto de partida para cualquier proceso de transformación. La propuesta incluye separar formalmente las actividades de generación, transmisión y distribución, permitiendo medir el desempeño de cada área, identificar focos de pérdidas y fortalecer los mecanismos de rendición de cuentas.
Asimismo, la iniciativa recomienda incorporar un operador especializado en distribución eléctrica que cuente con capacidades técnicas y financieras suficientes para reducir pérdidas, mejorar la recuperación de ingresos y garantizar una gestión más eficiente de los recursos públicos. Según los promotores del análisis, este modelo ha mostrado resultados positivos en otros mercados de la región.
De concretarse una reforma estructural integral, Potencia Honduras estima que el país podría generar ahorros acumulados superiores a los 100,000 millones de lempiras durante la próxima década. Estos recursos, según la organización, podrían destinarse a fortalecer hospitales, mejorar la calidad educativa, ampliar programas de seguridad y financiar proyectos de desarrollo que beneficien directamente a la población hondureña.
