Al cumplirse un año del mandato de Donald Trump, expertos en política y economía analizan los cambios significativos que sus decisiones han generado tanto dentro de Estados Unidos como en el ámbito internacional.
En materia migratoria, las políticas del presidente han endurecido controles fronterizos, provocando debate sobre derechos humanos y generando tensiones con países vecinos en América Latina.
La economía estadounidense ha mostrado signos mixtos: mientras sectores como la manufactura y la energía reportan crecimiento, analistas advierten riesgos en inversión extranjera y relaciones comerciales.
A nivel internacional, la administración Trump ha alterado dinámicas multilaterales, afectando alianzas tradicionales y generando incertidumbre en organismos y tratados globales.
Líderes y diplomáticos en América observan con cautela los cambios de política exterior, que podrían redefinir acuerdos bilaterales y cooperación regional en los próximos años.
Analistas coinciden en que el primer año del gobierno de Trump deja un legado de decisiones polarizantes que marcarán la agenda política y económica, tanto en EE. UU. como en la región.
Con la mirada puesta en su segundo año, expertos anticipan que las decisiones futuras seguirán siendo determinantes para la estabilidad económica, política y social del continente.