La Guardia Revolucionaria de Irán lanzó este martes un duro mensaje dirigido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asegurando que sus capacidades militares se han fortalecido desde el inicio del conflicto y que sus misiles son ahora “más potentes que al comienzo de la guerra”. El pronunciamiento se produce en medio de una escalada de tensiones en Oriente Próximo y tras recientes declaraciones del mandatario estadounidense sobre el estado del enfrentamiento.
En un comunicado difundido por la agencia iraní Fars, el poderoso cuerpo militar afirmó que Irán mantiene la capacidad de ampliar el conflicto si lo considera necesario. “Estamos dispuestos a expandir la guerra; la seguridad será para todos o la inseguridad para todos”, señaló la Guardia Revolucionaria, subrayando que el desenlace del enfrentamiento dependerá de las decisiones que adopten las fuerzas armadas iraníes.
La reacción se produjo pocas horas después de que Trump declarara públicamente que la guerra con Irán está “prácticamente terminada”. Según el presidente estadounidense, las fuerzas iraníes habrían sufrido un severo debilitamiento en su estructura militar, hasta el punto de carecer de armada operativa, sistemas de comunicación funcionales y fuerza aérea efectiva.
Frente a estas afirmaciones, el cuerpo militar iraní rechazó las declaraciones de Trump y lo acusó de intentar ocultar la presión militar que enfrentan las tropas estadounidenses desplegadas en la región. En su comunicado, la Guardia Revolucionaria calificó al mandatario como “mentiroso” y aseguró que Washington intenta proyectar una imagen de victoria para aliviar el descontento entre sus soldados.
El comunicado también destacó el desarrollo del arsenal balístico iraní durante el conflicto. De acuerdo con la versión oficial iraní, los misiles desplegados actualmente cuentan con mayor potencia, mayor volumen de producción y ojivas que superarían una tonelada de peso, lo que ampliaría su capacidad de destrucción y alcance estratégico.
Otro punto central de la declaración fue la situación en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de energía. Trump había señalado recientemente que Estados Unidos evalúa la posibilidad de asumir el control de esa vía marítima para garantizar la libre circulación de buques comerciales y militares.
Sin embargo, la Guardia Revolucionaria cuestionó esa afirmación y sostuvo que la presencia militar estadounidense se mantiene lejos de la zona directa de riesgo. Según el comunicado, varios buques de guerra de Estados Unidos se habrían estacionado a más de 1.000 kilómetros del estrecho para evitar quedar expuestos al alcance de los misiles y drones iraníes.
El estrecho de Ormuz es considerado un punto neurálgico para el comercio energético global. Aproximadamente el 20 % del petróleo mundial y grandes volúmenes de gas natural licuado transitan habitualmente por ese corredor marítimo que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico, lo que convierte cualquier interrupción en un factor de presión para los mercados internacionales.
En este contexto, la Guardia Revolucionaria reiteró su advertencia sobre un posible bloqueo energético si continúan los ataques contra territorio iraní. Según el comunicado, si Estados Unidos e Israel persisten en sus operaciones militares contra la población y las infraestructuras de Irán, Teherán podría impedir la exportación de petróleo desde la región hacia los países que considere hostiles.
Finalmente, el cuerpo militar de élite enfatizó que el futuro del conflicto dependerá de las decisiones estratégicas de Irán. “Las decisiones y el futuro de la región están ahora en manos de nuestras fuerzas armadas. No serán las fuerzas estadounidenses las que pongan fin a la guerra”, concluyó el comunicado, dejando claro que Teherán no descarta una prolongación o ampliación del enfrentamiento.