Las tensiones entre China y Taiwán registraron un nuevo episodio después de que autoridades taiwanesas denunciaran el ingreso de una embarcación de la Guardia Costera china a aguas restringidas próximas a las islas Pratas, un territorio insular administrado por Taipéi y situado en el mar de China Meridional.
Según el reporte de las autoridades taiwanesas, una embarcación de su Guardia Costera interceptó al buque chino y le ordenó abandonar la zona. Durante el incidente, las dos naves llegaron a aproximarse a una distancia de una milla náutica, equivalente a unos 1.9 kilómetros.
Taiwán calificó el episodio como una nueva acción de hostigamiento y aseguró que se trataba de la decimotercera incursión de este tipo cerca de las islas Pratas durante el presente año. Las autoridades también señalaron que 16 embarcaciones chinas habrían participado en estos incidentes.
Por su parte, Pekín sostiene que sus patrullajes marítimos forman parte de operaciones rutinarias de aplicación de la ley en aguas que considera bajo su jurisdicción. La diferencia de posiciones refleja el conflicto de soberanía que mantiene enfrentados a ambos gobiernos desde hace décadas.
El incidente se suma a una creciente actividad marítima y militar china alrededor de Taiwán, situación que genera preocupación entre países occidentales y gobiernos de la región. Aunque el enfrentamiento de este fin de semana no derivó en un choque armado, demuestra el riesgo de que una operación de patrullaje termine provocando una crisis diplomática o un incidente militar de mayores proporciones.