El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó este martes 15 de septiembre el rescate de ocho personas que permanecían secuestradas por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) en una zona rural del municipio de Convención, en el departamento de Norte de Santander, región del Catatumbo. El mandatario calificó la acción como una operación de “precisión quirúrgica” y destacó la coordinación entre las Fuerzas Militares, el Ejército, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional.
El operativo fue desarrollado por unidades especializadas del Gaula a partir de información de inteligencia militar. De acuerdo con medios colombianos, inicialmente la misión tenía como objetivo localizar y rescatar a tres integrantes de la Policía Nacional secuestrados el pasado 18 de agosto: el mayor Fredy Alexis Russi González y los patrulleros Erika Tatiana Monroy Hurtado y Edison Yesid Medina Traslaviña. Sin embargo, al llegar al punto identificado, los uniformados encontraron a otras ocho personas privadas de libertad.
Entre las personas liberadas se encuentra un adolescente de 17 años, quien llevaba aproximadamente dos meses en cautiverio, mientras que otro de los rescatados, de 19 años, habría permanecido cerca de dos años secuestrado. Los demás tienen edades entre 21 y 38 años y llevaban entre dos y 16 meses privados de libertad, según información divulgada por medios colombianos. La mayoría sería originaria de municipios de la región del Catatumbo, entre ellos San Calixto, Ocaña, Convención y El Tarra.
La operación estuvo encabezada por el Gaula Militar Magdalena Medio, con participación de unidades del Ejército, Fuerza Aérea, Policía, Copes y Comandos Jungla. Además, autoridades colombianas confirmaron que hubo cooperación de Estados Unidos en la acción, incluida la participación del Comando Sur y apoyo de agencias estadounidenses. El director del Gaula de la Policía, coronel Fabio Ojeda, reconoció la intervención de las diferentes instituciones que hicieron posible el rescate.
El Catatumbo continúa siendo uno de los principales focos de violencia armada de Colombia, escenario de disputas entre organizaciones ilegales por el control territorial y de actividades relacionadas con economías ilícitas. La situación ha mantenido a comunidades campesinas bajo presión de los grupos armados. En este contexto, el rescate de las ocho personas representa un golpe a la capacidad del ELN para utilizar el secuestro como mecanismo de intimidación y control en la región.
Tras confirmar la liberación, De la Espriella lanzó una advertencia directa al ELN y aseguró que su Gobierno perseguirá a quienes participen en secuestros y extorsiones. “El secuestro no tiene ninguna justificación”, afirmó el mandatario, quien felicitó a los militares, policías y equipos de inteligencia que participaron en la operación. Por su parte, el comandante del Ejército, general José Bertulfo Soto, sostuvo que la misión de la Fuerza Pública es proteger la vida y la libertad de los colombianos.