La tensión entre Irán y Estados Unidos alcanzó un nuevo punto crítico este domingo luego de que la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) anunciara el lanzamiento de misiles balísticos contra dos instalaciones militares estadounidenses ubicadas en Jordania. Según un reporte de Reuters, las bases identificadas por Teherán son King Hussein y Al Azraq, y el ataque fue presentado como una respuesta directa a la operación estadounidense contra la isla iraní de Larak.
El anuncio iraní se produjo horas después de que fuerzas estadounidenses atacaran dos lanzadores de cohetes pertenecientes, según funcionarios de Washington, a la Guardia Revolucionaria en Larak, una isla situada en una zona estratégica del estrecho de Ormuz. Estados Unidos sostuvo que los sistemas estaban siendo preparados para lanzar cohetes y desplegar minas marítimas que podrían amenazar el tránsito comercial por una de las principales rutas energéticas del planeta.
La Guardia Revolucionaria afirmó que la operación estadounidense provocó muertos y heridos entre sus combatientes y civiles iraníes, aunque hasta el momento no ha proporcionado una cifra precisa de víctimas. La organización prometió responder contra Washington y calificó el ataque sobre Larak como una agresión que tendría consecuencias, aumentando la incertidumbre sobre nuevas acciones militares en las próximas horas.
Jordania vuelve así a quedar en el centro de la confrontación, después de que durante los últimos meses instalaciones estadounidenses en su territorio hayan sido blanco de ataques iraníes. En un episodio ocurrido a finales de julio, Estados Unidos informó que había interceptado varios misiles balísticos lanzados contra sus fuerzas en Jordania, mientras las autoridades jordanas también han reportado interceptaciones de proyectiles dirigidos hacia bases estadounidenses.
La importancia estratégica de la escalada trasciende las fronteras de Irán, Estados Unidos y Jordania. El estrecho de Ormuz constituye un punto crucial para el comercio energético mundial y cualquier amenaza contra la navegación puede repercutir rápidamente en los mercados internacionales. Tras los nuevos enfrentamientos, medios internacionales reportaron nuevamente preocupación por el impacto sobre el transporte marítimo y los precios del petróleo.
Por ahora, el anuncio de Teherán representa una nueva y peligrosa fase de la confrontación: Washington atacó posiciones iraníes en Larak y la respuesta declarada por la Guardia Revolucionaria llevó nuevamente los misiles iraníes hacia instalaciones estadounidenses en territorio jordano. La magnitud de los daños y posibles víctimas de esta última operación todavía estaba siendo verificada al cierre de esta información, mientras crece el temor a una nueva cadena de represalias en Medio Oriente.