Una operación de la Policía Militar del Orden Público (PMOP) puso al descubierto un nuevo mecanismo de vigilancia presuntamente utilizado por estructuras criminales en el norte de Honduras. El despliegue comenzó en la 27 calle de San Pedro Sula, donde los agentes procedieron a retirar decenas de dispositivos colocados estratégicamente para mantener vigilancia sobre el sector. La información disponible confirma que las autoridades realizaron este jueves acciones contra este tipo de redes de monitoreo.
De acuerdo con los reportes preliminares de la operación, más de 35 cámaras formaban parte del sistema intervenido en los diferentes puntos identificados por los equipos de seguridad. Los dispositivos habrían sido colocados en sitios elevados y estratégicos, algunos de ellos sobre infraestructura del tendido eléctrico, desde donde podían obtener una amplia visión de las calles y los movimientos que se producían en la zona.
La intervención no se limitó a la 27 calle. Posteriormente, efectivos militares desarrollaron otro despliegue en el sector Rivera Hernández, una zona de San Pedro Sula donde las autoridades han mantenido operaciones de seguridad de manera recurrente. La propia PMOP ha reportado durante agosto acciones de reforzamiento de la seguridad en este sector, considerado prioritario dentro de sus labores operativas.
Para los investigadores, el interés de estas redes no estaría relacionado únicamente con la vigilancia de residentes. De manera preliminar, las autoridades sostienen que las cámaras podrían haber sido utilizadas para detectar la presencia de patrullas, vehículos oficiales y movimientos de pobladores, permitiendo a grupos delictivos anticipar la llegada de las fuerzas de seguridad y mantener control sobre determinadas áreas. La PMOP ha descrito anteriormente sistemas similares como mecanismos empleados para facilitar la evasión de operativos.
El hallazgo se suma a una serie de intervenciones realizadas durante las últimas semanas en el departamento de Cortés. El pasado 19 de agosto, la PMOP desmanteló en la colonia Rubí, de Choloma, una red de aproximadamente 40 cámaras, según reportes de las autoridades, mientras que el 13 de agosto fueron retirados otros dispositivos en San Pedro Sula y Villanueva. Estos antecedentes muestran que el uso de sistemas clandestinos de videovigilancia se ha convertido en un foco de atención para las unidades de inteligencia y seguridad.
Los equipos retirados podrían ser sometidos a análisis para determinar cómo funcionaban, quiénes tenían acceso a las imágenes y qué estructuras estarían detrás de su instalación. Las autoridades buscan así establecer si la infraestructura tecnológica estaba vinculada directamente con actividades delictivas. Mientras continúan los operativos en San Pedro Sula y otros municipios del Valle de Sula, la PMOP mantiene como objetivo debilitar las capacidades de vigilancia y reacción de las organizaciones criminales que operan en sectores considerados de alta incidencia.