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Trump endurece su postura frente a Irán y amenaza a Omán mientras se agrava la crisis en Ormuz
La frágil tregua entre Estados Unidos e Irán se encuentra al borde del colapso después de que Donald Trump descartara nuevas conversaciones con Teherán y exigiera su rendición. Irán, por su parte, condiciona la reapertura del estrecho de Ormuz al cumplimiento de compromisos asumidos por Washington, mientras una amenaza de Trump contra Omán eleva aún más la tensión regional.
Por EL REPORTERO HONDURAS
Publicado en 18/08/2026 16:49
Mundo

WASHINGTON/DUBÁI. La crisis entre Estados Unidos e Irán entró este martes en una nueva fase de incertidumbre después de que el presidente Donald Trump afirmara que no existen conversaciones en curso ni previstas con Teherán, mientras las autoridades iraníes sostienen que el estrecho de Ormuz continuará cerrado hasta que Washington cumpla las condiciones establecidas en un memorando de entendimiento alcanzado en junio. La contradicción entre ambas posiciones evidencia el deterioro de los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto.

El punto de fricción inmediato es una de las rutas marítimas más importantes del planeta. Irán sostiene que no permitirá la normalización del tránsito mientras Estados Unidos mantenga el bloqueo de sus puertos, las sanciones petroleras, los activos iraníes congelados y las amenazas de nuevas operaciones militares. El principal negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, comunicó estas condiciones al Parlamento, vinculándolas directamente con la reapertura del paso.

Desde Washington, sin embargo, el panorama es presentado de manera radicalmente distinta. Trump aseguró que el estrecho está abierto y operativo, rechazó que haya negociaciones programadas con Irán y reiteró que su objetivo es impedir que la República Islámica pueda desarrollar un arma nuclear. Sus declaraciones se producen después de que expirara el plazo de 60 días establecido por el memorando firmado en junio sin que ambas partes alcanzaran el acuerdo definitivo previsto.

La situación se complicó todavía más por el papel de Omán, tradicional intermediario entre Washington y Teherán. Según funcionarios regionales citados por Associated Press, Trump amenazó con bombardear al país del Golfo debido a su acercamiento a un acuerdo con Irán destinado a administrar el tránsito marítimo por Ormuz. La advertencia resulta especialmente delicada porque Omán mantiene una relación de cooperación y seguridad con Estados Unidos y durante años ha desempeñado funciones de mediación entre ambos países.

Muscat y Teherán han estado negociando fórmulas para facilitar nuevamente el movimiento de buques por el estrecho, una iniciativa que Washington observa con preocupación. La disputa no se limita al tránsito comercial: detrás de ella se encuentra el control efectivo de una vía estratégica cuya seguridad tiene consecuencias directas para el mercado energético mundial. Reuters señala que el estrecho permanece prácticamente paralizado desde hace meses y que el desacuerdo sobre quién controla las condiciones de navegación se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la distensión.

El deterioro diplomático ya está repercutiendo en los mercados. El petróleo Brent llegó a superar los 90 dólares por barril, mientras los operadores incorporan al precio el riesgo de una interrupción prolongada de los suministros. El estrecho de Ormuz es especialmente sensible porque por sus aguas transita aproximadamente una cuarta parte del petróleo transportado por vía marítima a escala mundial, de modo que una crisis sostenida podría repercutir sobre combustibles, inflación y costos de transporte.

La amenaza contra Omán añade además un peligro de expansión del conflicto más allá de la confrontación directa entre Washington y Teherán. Mientras la diplomacia permanece bloqueada, Irán ha advertido que podría adoptar una posición militar plenamente ofensiva si fracasan los esfuerzos para alcanzar un acuerdo. Reuters informó previamente que Teherán considera que las negociaciones se encuentran estancadas y que Estados Unidos no contempla extender el acuerdo temporal.

Con este escenario, Ormuz se ha convertido nuevamente en el principal foco de presión militar, diplomática y económica de Oriente Medio. La prioridad internacional pasa ahora por evitar que el enfrentamiento entre Estados Unidos e Irán termine involucrando directamente a otros países del Golfo y provoque una interrupción mayor del comercio energético. Por el momento, no existe un nuevo calendario de negociaciones anunciado por Washington, mientras Teherán mantiene sus condiciones para reabrir plenamente la estratégica vía marítima. 

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