VALPARAÍSO, CHILE.— La actividad sísmica volvió a sentirse este domingo en la zona central de Chile con dos movimientos registrados frente a la costa de Valparaíso, ocurridos a las 12:32 y 12:57:35, hora local, según los datos difundidos sobre ambos eventos. Los reportes sitúan los epicentros mar adentro, en las proximidades de la costa de la Región de Valparaíso.
El primero de los movimientos alcanzó una magnitud de 4,7, mientras que el segundo fue estimado en 4,6, configurando una breve secuencia sísmica en el mismo sector. La información disponible ubica los eventos aproximadamente a 47 kilómetros al oeste-noroeste de Viña del Mar y señala una profundidad cercana a los 16 kilómetros para el movimiento reportado.
La cercanía con la costa explica que los temblores pudieran ser percibidos en distintos puntos de la zona central, aunque una magnitud de este nivel no implica necesariamente daños estructurales generalizados. Además, la intensidad con que un terremoto es percibido puede variar considerablemente según la distancia al epicentro, las condiciones del terreno y las características de las edificaciones.
Chile mantiene una vigilancia sísmica permanente debido a su ubicación en el Cinturón de Fuego del Pacífico. La principal fuente de estos terremotos es la convergencia entre las placas de Nazca y Sudamericana: la primera se introduce bajo la segunda en un proceso conocido como subducción, mecanismo que acumula y libera enormes cantidades de energía sísmica. El Centro Sismológico Nacional ha documentado que esta convergencia explica buena parte de la actividad telúrica del país.
La profundidad también constituye un elemento relevante para interpretar el episodio. Un foco situado a unos 16 kilómetros se considera relativamente superficial, por lo que, manteniéndose iguales otros factores, las ondas sísmicas pueden producir una percepción más marcada cerca del epicentro que un evento de magnitud similar ocurrido a mayor profundidad. Sin embargo, magnitud y profundidad por sí solas no permiten determinar si un sismo causará daños.
La costa frente a Valparaíso ha registrado anteriormente secuencias sísmicas importantes. El Centro Sismológico Nacional documentó, por ejemplo, una extensa secuencia frente a la Región de Valparaíso iniciada en abril de 2017 que llegó a superar los 650 eventos de magnitud igual o superior a 2,5 y que incluyó un terremoto de magnitud 6,9. Estos antecedentes explican la atención permanente que mantienen los organismos científicos sobre esta zona.
Por ahora, los datos disponibles sobre los movimientos de este domingo no deben interpretarse como una predicción de un terremoto de mayor magnitud. Las secuencias sísmicas pueden evolucionar de diferentes maneras y, como ha documentado el propio Centro Sismológico Nacional en estudios anteriores, algunas son seguidas por eventos mayores mientras otras disminuyen progresivamente sin producir terremotos significativos.
La recomendación para la población de la Región de Valparaíso continúa siendo mantener la calma, informarse mediante fuentes oficiales y recordar las medidas básicas de preparación ante terremotos. La actividad registrada este domingo vuelve a recordar una realidad conocida por los chilenos: la sismicidad forma parte permanente de las condiciones naturales del país y la preparación es una de las principales herramientas para reducir sus consecuencias.
