Tegucigalpa, 16 de agosto de 2026. Una operación policial desarrollada en la colonia Villa Nueva de Tegucigalpa terminó con la captura de dos mujeres presuntamente vinculadas con delitos relacionados con drogas, informó la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET). La acción se ejecutó mediante un allanamiento en el sector 7A, como parte de los operativos dirigidos contra estructuras dedicadas al narcomenudeo.
Según el reporte policial, durante la intervención fue detenida María Antonia Hernández Chirinos, de 33 años, alias “Toña”, a quien las autoridades señalan como presunta integrante de la Mara Salvatrucha (MS-13). Los agentes le habrían encontrado varias puntas con supuesta cocaína y piedras que serían presunto crack, evidencias que serán sometidas a los análisis correspondientes para establecer su composición y determinar su eventual utilización para la comercialización.
La segunda detenida fue María del Rosario Betanco, de 68 años, quien no habría sido arrestada por una nueva incautación de droga, sino porque al verificar su identidad las autoridades constataron que tenía una orden de captura pendiente por supuesto tráfico de drogas. El requerimiento judicial habría sido emitido en 2024 por los Juzgados de Letras de la Sección Judicial de Tegucigalpa y permanecía vigente al momento de la operación.
La intervención en Villa Nueva se suma a otras acciones ejecutadas este año contra el microtráfico en ese sector de la capital. En mayo, la Policía Nacional reportó otra operación en Villa Nueva que permitió detener a un supuesto integrante de la MS-13, a quien se le decomisaron ocho bolsitas con presunta cocaína y un arma de fuego; posteriormente, en otro procedimiento, agentes antidrogas también reportaron la captura de una persona con presunta cocaína, crack y marihuana.
El despliegue forma parte de una estrategia más amplia de la Policía para afectar las redes de distribución de drogas a pequeña escala. En julio, la DAET informó de la captura en San Pedro Sula de un presunto integrante de la MS-13, alias “Junior”, a quien atribuyó labores de venta y distribución de estupefacientes y le decomisó marihuana, presunta cocaína, un teléfono celular y otros indicios.
Las autoridades han señalado que este tipo de investigaciones buscan identificar tanto a quienes poseen o comercializan las sustancias como los posibles vínculos con estructuras criminales que utilizan el microtráfico como fuente de financiamiento. En operaciones recientes, la DAET también ha desarrollado allanamientos y acciones de inteligencia para desarticular centros de almacenamiento y distribución de drogas en distintas regiones del país.
Una vez concluido el allanamiento, Hernández Chirinos y Betanco fueron remitidas a las autoridades competentes, junto con los indicios decomisados en el procedimiento. Será el Ministerio Público y posteriormente los tribunales los que determinen las responsabilidades penales correspondientes, luego de valorar las pruebas y desarrollar las etapas establecidas por la legislación hondureña.
La Policía Nacional reiteró el llamado a la ciudadanía para proporcionar información sobre actividades relacionadas con el narcomenudeo, extorsión y otras manifestaciones del crimen organizado mediante la línea 143. La institución sostiene que las denuncias ciudadanas constituyen una herramienta para orientar investigaciones y focalizar operaciones contra estructuras que operan en barrios y colonias del país.
