BOGOTÁ, COLOMBIA.— El Gobierno de Estados Unidos amplió este viernes su respuesta humanitaria ante la devastación provocada por el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió Colombia el pasado 10 de agosto, anunciando una nueva partida de 11 millones de dólares para las operaciones de emergencia y asistencia a las personas afectadas.
Con esta ampliación, el compromiso económico estadounidense alcanza US$26.5 millones, convirtiendo a Washington en uno de los principales actores internacionales que están respaldando las labores de rescate, atención humanitaria y recuperación tras el desastre.
El primer paquete anunciado por Estados Unidos incluyó US$15.5 millones en asistencia para refugios de emergencia, alimentos y protección, además de apoyo para evaluaciones estructurales posteriores al terremoto. Washington también activó un Disaster Assistance Response Team (DART) y equipos especializados de respuesta urbana.
El terremoto tuvo su epicentro en las cercanías de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y ocurrió durante la mañana del 10 de agosto. El Servicio Geológico de Estados Unidos confirmó una magnitud de 7.4 y una profundidad cercana a 107 kilómetros, mientras que las sacudidas fueron percibidas en amplias zonas del territorio colombiano.
La dimensión de la tragedia se ha incrementado conforme los equipos de emergencia han logrado acceder a las zonas más afectadas. Los reportes más recientes sitúan el número de fallecidos en alrededor de 287 personas, mientras que casi 4,000 han resultado heridas y unas 400 continúan desaparecidas, aunque las cifras permanecen sujetas a actualización.
La destrucción también ha afectado viviendas, hospitales, escuelas e infraestructura pública. En varias ciudades del occidente del país se mantienen operaciones de búsqueda y rescate, mientras miles de familias enfrentan desplazamiento temporal y necesidades de agua, alimentos, atención médica y alojamiento.
La asistencia estadounidense llega mientras Colombia recibe apoyo de otros organismos y gobiernos. El Banco Mundial, por ejemplo, anunció el desembolso de US$200 millones para respaldar la respuesta al desastre y las posteriores labores de recuperación, incluyendo sectores como salud, vivienda y pequeñas y medianas empresas.
Con el incremento de su aporte a US$26.5 millones, Estados Unidos reafirma su respaldo a Colombia mientras continúan las labores de rescate y comienza a tomar forma una compleja etapa de recuperación. Las autoridades colombianas y los equipos internacionales mantienen la atención concentrada en salvar vidas, asistir a los damnificados y restablecer servicios esenciales en las regiones más golpeadas.
