Tegucigalpa, Honduras. En un acto solemne realizado en el Campo de Parada Marte del Primer Batallón de Infantería, el presidente de la República, Nasry Asfura, encabezó este viernes la ceremonia oficial en honor al Día del Veterano de Guerra, fecha que recuerda a quienes participaron en la defensa del territorio hondureño durante el conflicto armado de 1969.
Durante su intervención, el mandatario expresó que el país mantiene una deuda de gratitud con los hombres y mujeres que enfrentaron uno de los episodios más trascendentales de la historia nacional, resaltando que su sacrificio permitió preservar la soberanía e integridad territorial de Honduras.
Asfura recordó que hace 57 años miles de hondureños respondieron al llamado de la patria con valentía y espíritu de servicio, enfrentando el conflicto con lealtad y un profundo compromiso con la nación. Añadió que ese legado continúa siendo una referencia para las nuevas generaciones.
El jefe del Ejecutivo manifestó que los veteranos simbolizan valores como el honor, la disciplina, la entrega y el amor por Honduras, principios que, afirmó, deben mantenerse vigentes dentro de la sociedad y especialmente entre la juventud.
En su discurso, el gobernante reiteró que su administración impulsará medidas dirigidas a mejorar las condiciones de vida de los excombatientes y de sus familias, asegurando que el Estado debe responder con acciones concretas a quienes ofrecieron su servicio en defensa del país.
Como parte de ese compromiso, destacó la realización de jornadas de atención médica organizadas para los veteranos, indicando que estos programas representan un primer paso dentro de una política orientada a fortalecer la asistencia integral para este sector.
El mandatario sostuvo que el reconocimiento hacia los veteranos no debe limitarse a actos conmemorativos, sino traducirse en iniciativas permanentes que garanticen mejores condiciones de salud, bienestar y dignidad para quienes sirvieron a Honduras.
En otro momento de su mensaje, Asfura dirigió palabras a los integrantes de las Fuerzas Armadas y a la juventud hondureña, exhortándolos a mantener vivo el espíritu de servicio, patriotismo y responsabilidad con el país.
El presidente subrayó que la defensa de la nación también se construye diariamente mediante el trabajo honrado, la educación, la honestidad y el compromiso ciudadano, más allá de las acciones desarrolladas en un campo de batalla.
La conmemoración incluyó honores militares y un reconocimiento público a los veteranos de guerra, quienes recibieron muestras de respeto por su participación durante el conflicto de 1969, conocido históricamente como la "Guerra de las 100 Horas", cuyo cese de hostilidades se recuerda cada 18 de julio.
Las Fuerzas Armadas mantienen esta conmemoración como un homenaje a quienes defendieron la soberanía nacional, destacando que el recuerdo de aquellos acontecimientos forma parte de la memoria histórica del país y del fortalecimiento de los valores patrióticos.
En la ceremonia participaron el ministro de Defensa, Enrique Rodríguez Burchard; el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Héctor Benjamín Valerio Ardón; miembros de la Junta de Comandantes y el general en condición de retiro Mario Raúl Hung Pacheco, en representación de los veteranos de guerra.
El acto concluyó con el reconocimiento oficial a los hombres y mujeres que sirvieron durante el conflicto armado de 1969, reafirmando el compromiso de mantener viva la memoria de quienes defendieron la nación y de fortalecer las acciones de respaldo hacia este sector de la población.
La conmemoración del Día del Veterano de Guerra se celebra anualmente como un tributo a los hondureños que participaron en la defensa del territorio nacional y como un recordatorio de la importancia de preservar la paz, la unidad y el respeto por la historia del país.