En un acto cargado de simbolismo patriótico, el presidente de la República, Nasry Asfura, presidió la ceremonia de izada de la Bandera Nacional en Isla Conejo, ubicada en el Golfo de Fonseca, reafirmando el ejercicio de la soberanía hondureña sobre este estratégico territorio insular.
La actividad reunió a representantes de los tres poderes del Estado, altos mandos militares y funcionarios del Ejecutivo, quienes participaron en la conmemoración del aniversario del cese de hostilidades entre Honduras y El Salvador, acontecimiento histórico registrado el 14 de julio de 1969 y que marcó el inicio del proceso de restauración de la paz entre ambas naciones.
Durante la ceremonia, el Estado hondureño rindió homenaje a los ciudadanos que perdieron la vida durante el conflicto armado, destacando su legado de patriotismo y sacrificio en defensa de la integridad territorial del país.
La delegación del Congreso Nacional estuvo integrada por el secretario del Poder Legislativo, Carlos Ledezma, junto al presidente de la Comisión de Defensa y Soberanía, Kilvett Bertrand, y los diputados Eder Mejía y Diler Martínez, quienes acompañaron al mandatario en el acto oficial.
También participaron la secretaria de Relaciones Exteriores, Mireya Agüero; el subsecretario de Defensa Nacional, Rafael Cano Martínez; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Héctor Benjamín Valerio Ardón, así como la Junta de Comandantes de la institución castrense.
En su intervención, el secretario del Congreso Nacional, Carlos Ledezma, manifestó que la ceremonia representa un reconocimiento a los hondureños que entregaron su vida defendiendo la soberanía nacional, al tiempo que reafirmó el compromiso de seguir trabajando por el fortalecimiento del país.
El legislador expresó que los héroes nacionales merecen honor permanente y señaló que la construcción de una Honduras más fuerte constituye la mejor forma de honrar el sacrificio realizado por quienes defendieron el territorio nacional.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Defensa y Soberanía del Congreso Nacional, Kilvett Bertrand, destacó que participar en la ceremonia junto al presidente Asfura representó un acto de profundo significado patriótico y de reafirmación de la identidad nacional.
Bertrand afirmó que observar la Bandera Nacional ondeando en Isla Conejo simboliza la firme determinación del Estado de preservar la historia, el territorio y los valores que sustentan la soberanía hondureña.
A su vez, el secretario de la Comisión de Defensa y Soberanía, Eder Mejía, señaló que la izada de la enseña nacional constituye una manifestación concreta del ejercicio soberano del Estado y un homenaje a quienes defendieron el país con valentía durante el conflicto.
El congresista añadió que este tipo de ceremonias también reflejan el respeto de Honduras por el derecho internacional y por los mecanismos pacíficos para la solución de controversias entre los Estados, principios que han orientado la política exterior hondureña durante las últimas décadas.
Isla Conejo, localizada en el Golfo de Fonseca, posee un importante valor estratégico e histórico para Honduras y ha sido objeto de atención dentro del contexto regional. No obstante, el país mantiene una postura de respeto al derecho internacional y a los mecanismos diplomáticos para el tratamiento de los asuntos relacionados con la soberanía territorial.

La conmemoración también puso de relieve el papel de las Fuerzas Armadas en la protección de la integridad territorial y en el resguardo de los espacios marítimos, terrestres y aéreos de Honduras, dentro del marco constitucional.
Las autoridades coincidieron en que preservar la memoria histórica fortalece la identidad nacional y promueve entre las nuevas generaciones el respeto por los símbolos patrios, la paz y el compromiso con la defensa de la soberanía.
Con la ceremonia realizada en Isla Conejo, el Gobierno de Honduras reiteró su determinación de mantener la defensa del territorio nacional mediante el respeto al derecho internacional, el fortalecimiento de las instituciones del Estado y la promoción de la paz, la cooperación y la integración entre los países de Centroamérica.