El Gobierno de Estados Unidos reafirmó este miércoles que no impedirá el regreso de la líder opositora venezolana María Corina Machado a su país, al considerar que, como ciudadana venezolana, tiene el derecho de retornar cuando así lo decida. La postura fue expuesta por Cartwright Weiland, subsecretario de Asuntos Internacionales de Narcóticos del Departamento de Estado, durante una audiencia en el Congreso estadounidense.
Aunque la comparecencia legislativa estuvo centrada en las relaciones entre Estados Unidos y Colombia, los congresistas también abordaron la situación política en Venezuela y el futuro de Machado, una de las figuras más representativas de la oposición venezolana.
Durante su intervención, Weiland aseguró que la posición oficial de Washington es clara y reiteró que no existe intención de bloquear el retorno de la dirigente. No obstante, indicó que el principal objetivo es impulsar gestiones para evitar que, una vez ingrese a territorio venezolano, sea arrestada por las autoridades.
El funcionario explicó que una propuesta de ley de amnistía actualmente en discusión no ofrece, en su redacción actual, garantías suficientes para que Machado pueda regresar sin exponerse a acciones judiciales o una eventual detención. Por ello, insistió en la necesidad de continuar las conversaciones sobre ese tema.
Weiland añadió que las negociaciones no deberían limitarse al caso de María Corina Machado, sino extenderse a la situación de otros venezolanos que permanecen fuera de su país por razones políticas, con el objetivo de crear condiciones que permitan un retorno seguro y con garantías.
Las declaraciones surgen después de que diversos medios internacionales informaran que la administración del presidente Donald Trump habría desaconsejado el regreso inmediato de Machado tras los terremotos del 24 de junio, debido al temor de que su presencia pudiera desencadenar una nueva crisis política en Venezuela.

María Corina Machado, líder del partido Vente Venezuela y una de las principales voces de la oposición al chavismo, ha reiterado en varias ocasiones su intención de regresar al país, mientras la comunidad internacional mantiene la atención sobre el proceso de transición política y el respeto a los derechos de los actores opositores.
Las declaraciones del Departamento de Estado reavivan el debate sobre el futuro político de Venezuela y el papel de la comunidad internacional en la búsqueda de garantías para el retorno de dirigentes exiliados, en un contexto marcado por las negociaciones entre distintos sectores políticos y la expectativa de una eventual normalización institucional.