La discusión sobre el futuro de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) continúa ganando espacio en el debate nacional. En ese contexto, el presidente del Sindicato de Trabajadores de la estatal eléctrica (STENEE), Miguel Aguilar, consideró que el modelo bajo el que opera actualmente la estatal energética ya no responde a las necesidades del país y debe ser sometido a un proceso de transformación estructural.
Según Aguilar, quien en su momento fue duramente cuestionado por su presunta asociación con la desaparecida Empresa Energía Honduras (EEH), las reformas en análisis deben permitir una reorganización institucional que fortalezca las áreas de generación, transmisión y distribución de energía, manteniendo el control estatal sobre los activos estratégicos y garantizando que la empresa continúe prestando un servicio público esencial.
El dirigente sindical sostuvo que la generación eléctrica estatal debe conservar su vigencia dentro del sistema energético nacional, mientras que el área de transmisión requiere inversiones y ampliaciones que permitan responder a la creciente demanda energética del país. También destacó la necesidad de impulsar nuevas licitaciones para fortalecer la infraestructura de transmisión.
Aguilar señaló que el proceso de reforma no debe limitarse al ámbito gubernamental, sino incorporar la participación de diversos sectores sociales, empresariales, técnicos y laborales. A su juicio, la construcción de consensos será determinante para garantizar la sostenibilidad de cualquier transformación que se impulse en la ENEE.
Entre los aspectos que considera prioritarios, el presidente del STENEE mencionó la inclusión de salvaguardas legales que impidan la venta de acciones de las subsidiarias de la empresa estatal y aseguren que cualquier modificación estructural mantenga el interés público como eje central del sistema eléctrico nacional.
Uno de los principales desafíos identificados por el dirigente sindical es el área de distribución, segmento que históricamente ha registrado elevados niveles de pérdidas técnicas y no técnicas. De acuerdo con diversos análisis del sector, esta situación continúa siendo uno de los mayores factores que afectan la estabilidad financiera de la ENEE.
Actualmente, el Congreso Nacional desarrolla jornadas de socialización con representantes de instituciones públicas, organizaciones sindicales, empresa privada y sociedad civil para analizar las reformas al subsector eléctrico impulsadas por el Poder Ejecutivo. Las autoridades aseguran que el objetivo es modernizar el sistema y reducir las pérdidas que afectan a la estatal.
Las propuestas en discusión incluyen la reorganización funcional de la ENEE, la creación de nuevas estructuras operativas y el fortalecimiento de los organismos reguladores. Tanto funcionarios gubernamentales como representantes del sector energético han reiterado que el proyecto no contempla la privatización de la empresa estatal.
Aguilar valoró positivamente la apertura del proceso de consulta impulsado por la Comisión de Energía del Congreso Nacional, señalando que el diálogo entre los distintos actores puede contribuir a construir una reforma más sólida y transparente. Asimismo, insistió en que el texto final debe evitar cualquier disposición que genere dudas sobre una eventual venta de activos estratégicos relacionados con la distribución eléctrica.
La ENEE enfrenta actualmente importantes retos financieros y operativos. Autoridades del sector energético han señalado que las pérdidas millonarias, el rezago en infraestructura y la necesidad de modernizar la gestión institucional hacen indispensable una reforma integral que permita garantizar un servicio más eficiente y sostenible para los usuarios hondureños.