La Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO) informó que la mañana de este viernes 5 de junio se registró un sismo de magnitud 5.6 en las aguas del océano Pacífico, frente al territorio hondureño. El evento sísmico tuvo una profundidad de 22 kilómetros y se localizó a 132 kilómetros al suroeste del municipio de La Virtud, en el departamento de Lempira.
De acuerdo con el reporte preliminar de la institución, el movimiento telúrico ocurrió en una zona de alta actividad sísmica asociada a la interacción de las placas tectónicas de Cocos y del Caribe, un fenómeno que genera constantes liberaciones de energía frente a las costas del Pacífico centroamericano.
Las autoridades indicaron que, hasta el cierre de los primeros informes, no se habían reportado daños en infraestructura, viviendas ni afectaciones a la población en tierra firme. No obstante, los organismos de monitoreo mantienen vigilancia permanente ante cualquier eventualidad derivada del evento.
Habitantes de algunas comunidades del occidente y sur del país manifestaron haber percibido el movimiento de forma leve a moderada, especialmente en zonas cercanas a la frontera con El Salvador, aunque sin consecuencias reportadas. Eventos similares han sido registrados en meses recientes en la misma región del Pacífico hondureño.
Especialistas señalan que la costa pacífica de Honduras forma parte de una franja sísmica activa vinculada a la zona de subducción mesoamericana, donde la placa de Cocos se introduce por debajo de la placa del Caribe. Esta dinámica geológica es responsable de numerosos sismos que se registran periódicamente en la región.
COPECO reiteró el llamado a la población para mantener la calma, informarse únicamente a través de canales oficiales y reportar cualquier incidencia a las autoridades locales de emergencia. Asimismo, recordó la importancia de contar con planes familiares de evacuación y medidas básicas de prevención ante eventos sísmicos.
Las autoridades continuarán evaluando las condiciones en las zonas donde el movimiento pudo haber sido percibido con mayor intensidad, mientras los sistemas de monitoreo nacional e internacional mantienen seguimiento a la actividad sísmica en el Pacífico centroamericano.
