El presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, aseguró que la administración del presidente Nasry Asfura enfrenta obstáculos internos provocados por empleados públicos identificados con el Partido Libertad y Refundación (Libre), quienes, según afirmó, mantienen una estrategia orientada a entorpecer la gestión gubernamental.
Las declaraciones del titular del Poder Legislativo se producen en un contexto marcado por las tensiones políticas que han persistido desde la transición gubernamental ocurrida en enero de 2026. Diversos sectores políticos han mantenido diferencias respecto al rumbo de la administración y al proceso de relevo entre el gobierno anterior y el actual.
De acuerdo con Zambrano, existe una considerable cantidad de funcionarios y empleados en instituciones estatales que responden políticamente a Libre y que, presuntamente, han recibido directrices para ralentizar procesos administrativos, generar retrasos y dificultar la ejecución de proyectos impulsados por la nueva administración.
El presidente del Congreso sostuvo que estas acciones afectarían directamente la capacidad del Gobierno para responder a las demandas de la ciudadanía. Aunque no presentó nombres específicos ni detalló dependencias concretas, insistió en que el problema se encuentra dentro de la estructura estatal heredada de la administración anterior.
Las acusaciones se suman a una serie de señalamientos que Zambrano ha realizado en los últimos meses contra dirigentes y sectores vinculados a Libre, partido con el que ha mantenido fuertes diferencias políticas tanto desde el Congreso Nacional como desde la dirigencia del Partido Nacional.
Por su parte, dirigentes del partido Libre no habían emitido una respuesta oficial inmediata a las declaraciones del presidente del Legislativo al momento de conocerse los señalamientos. Sin embargo, en ocasiones anteriores han rechazado acusaciones similares formuladas por líderes de la oposición.
Desde la llegada de Asfura a la Presidencia, uno de los principales retos de su administración ha sido la reorganización del aparato estatal y la implementación de su agenda de gobierno, enfocada en áreas como salud, educación, seguridad e infraestructura.
Mientras continúa el debate político, las declaraciones de Zambrano reavivan la discusión sobre la influencia partidaria dentro de las instituciones públicas y el impacto que las disputas políticas pueden tener en el funcionamiento del Estado, en momentos en que el Gobierno busca consolidar sus primeros meses de gestión.
