La estrategia de seguridad impulsada por el Estado hondureño comenzó una nueva etapa este martes con la puesta en marcha de la Agencia Nacional contra el Crimen, una entidad creada tras las recientes reformas aprobadas por el Congreso Nacional para reforzar el combate contra las estructuras delictivas.
El anuncio fue realizado por el titular del Poder Legislativo, Tomás Zambrano, durante una entrevista en el foro televisivo Hablemos con Hechos, conducido por el periodista Darío Banegas. Según explicó, la nueva institución ya comenzó el proceso de identificación de organizaciones criminales que podrían ser catalogadas como grupos terroristas por el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad (CNDS).
Zambrano detalló que la Agencia Nacional contra el Crimen estará integrada por distintas dependencias del aparato estatal vinculadas a la seguridad y la justicia, entre ellas la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, el Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia, con el propósito de ejecutar operaciones conjuntas y mejorar la coordinación interinstitucional.
El funcionario reveló que el CNDS autorizó la noche anterior la conformación de un equipo técnico encargado de elaborar el reglamento operativo de la nueva agencia. Dicho grupo comenzó labores desde tempranas horas de este martes para definir los lineamientos que regirán las futuras acciones de inteligencia y combate contra la criminalidad organizada.
Durante la entrevista, el presidente del Congreso también cuestionó la desaparición de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina), organismo que durante años coordinó operaciones entre militares, policías y fiscales. A criterio de Zambrano, la desarticulación de esa estructura representó un error estratégico para el país.
El diputado sostuvo que Fusina contaba con personal altamente capacitado y con respaldo ciudadano, además de mantener certificaciones y cooperación con agencias de seguridad de Estados Unidos. En ese sentido, consideró que únicamente debió modificarse su estructura administrativa o su denominación, pero no eliminar el modelo operativo que permitía el trabajo articulado entre instituciones.
Las declaraciones del titular del Legislativo se producen días después de que el Congreso Nacional aprobara reformas a los códigos Penal y Procesal Penal orientadas a endurecer las medidas contra la delincuencia organizada, las pandillas y otros delitos de alto impacto. Entre las disposiciones aprobadas también figura el fortalecimiento de patrullajes conjuntos entre policías y militares.
Zambrano aseguró que el tema de seguridad ha logrado un respaldo amplio dentro del Congreso Nacional, señalando que las distintas bancadas han mostrado mayor consenso y menor confrontación política cuando se trata de aprobar medidas relacionadas con la protección ciudadana y el combate a la violencia.
El parlamentario enfatizó que las decisiones adoptadas tanto por el Congreso como por el Consejo Nacional de Defensa y Seguridad forman parte de una política integral de seguridad, diseñada para coordinar a todos los operadores de justicia bajo una misma estrategia estatal.
El presidente del Legislativo destacó el involucramiento de instituciones clave en la ejecución de esta nueva política pública. “Lo más importante es el compromiso de la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público, la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas, la Presidencia de la República y el Congreso Nacional para enfrentar la criminalidad”, expresó, al tiempo que insistió en que la cooperación institucional será determinante para recuperar la seguridad en Honduras.