La violencia contra las mujeres continúa generando preocupación en Honduras tras revelarse que 104 féminas han sido asesinadas entre enero de 2026 y la fecha actual, según datos del Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (ONV-UNAH). Las cifras mantienen en alerta a organizaciones defensoras de derechos humanos y sectores sociales que exigen mayores acciones de protección y prevención.
La directora del ONV-UNAH, Migdonia Ayestas, explicó que, aunque el comportamiento estadístico refleja un incremento leve en comparación con el mismo período de 2025, existe preocupación por el nivel de crueldad con el que actualmente se están perpetrando los crímenes contra mujeres en el país.
Ayestas señaló que muchos de los asesinatos presentan patrones de extrema violencia, evidenciando “más saña, odio o desprecio” hacia las víctimas. La especialista indicó que varios casos recientes muestran signos de tortura, mutilaciones y ataques múltiples, situaciones que reflejan un deterioro alarmante de la violencia de género en Honduras.
De acuerdo con informes del Observatorio, los departamentos con mayores índices de homicidios de mujeres suelen ser Cortés, Francisco Morazán, Yoro, Olancho y Atlántida, regiones donde también convergen altos niveles de criminalidad organizada, narcotráfico y violencia doméstica. Organismos feministas sostienen que muchas víctimas ya habían denunciado amenazas o agresiones antes de ser asesinadas.
Honduras ha figurado durante años entre los países con mayores índices de feminicidios en América Latina. Diversos organismos internacionales, entre ellos ONU Mujeres y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, han instado al Estado hondureño a fortalecer la investigación criminal, la protección de víctimas y el acceso a la justicia en casos de violencia de género.
Especialistas en derechos humanos consideran que la impunidad sigue siendo uno de los principales factores que alimentan este tipo de violencia. Datos de organizaciones civiles indican que un alto porcentaje de los asesinatos de mujeres en Honduras permanece sin sentencia firme, situación que limita la capacidad disuasiva del sistema judicial y profundiza la percepción de inseguridad entre la población femenina.
Frente a este panorama, colectivos feministas y organizaciones sociales continúan exigiendo políticas públicas más efectivas, mayor presupuesto para prevención y refugios temporales, así como campañas educativas enfocadas en erradicar la violencia machista. Mientras tanto, el Observatorio Nacional de la Violencia insiste en la necesidad de abordar el problema desde una perspectiva integral que incluya seguridad, educación y fortalecimiento institucional.