Al menos tres personas murieron este domingo tras un ataque masivo con drones ejecutado por Ucrania contra Moscú y varias zonas estratégicas de sus alrededores, en lo que autoridades rusas describen como la ofensiva aérea más potente dirigida contra la capital desde el comienzo de la guerra. El Ministerio de Defensa ruso aseguró que más de 80 drones fueron detectados y neutralizados parcialmente sobre distintas regiones cercanas a la ciudad.
Entre los objetivos alcanzados o afectados figuran el Aeropuerto Internacional Sheremétievo, instalaciones vinculadas a la Refinería de Moscú, depósitos de combustible en Solnechnogorsk y la planta de microelectrónica Angstrem en Zelenograd. También se reportaron impactos en infraestructuras relacionadas con la empresa estatal Transneft y en instalaciones asociadas al bureau de diseño de misiles Raduga MKB, considerado estratégico para la industria militar rusa.
Las autoridades rusas activaron sistemas de defensa antiaérea en múltiples sectores de Moscú mientras vuelos fueron temporalmente suspendidos en varios aeropuertos por razones de seguridad. Imágenes difundidas en redes sociales mostraron explosiones, incendios y columnas de humo visibles desde distintos puntos de la capital rusa. Hasta el momento, Ucrania no ha emitido un comunicado oficial detallando la operación, aunque en ocasiones anteriores ha defendido ataques contra infraestructura vinculada al esfuerzo militar ruso.
El ataque ocurre en medio de una nueva escalada de hostilidades entre Ucrania y Rusia, marcada por bombardeos cruzados y ofensivas de largo alcance. Analistas militares consideran que este tipo de operaciones busca aumentar la presión psicológica y estratégica sobre Moscú, además de afectar instalaciones energéticas y tecnológicas consideradas clave para la capacidad militar rusa.